Kicillof invertirá $31.200 millones para evitar apagones en verano
La Provincia de Buenos Aires avanzará con un nuevo sistema de almacenamiento en baterías para reforzar la red eléctrica en cuatro nodos estratégicos. La inversión supera los $31.200 millones y apunta a reemplazar los motores de gasoil del Plan Verano.“La energía es el motor invisible de la economía”: la frase suele repetirse en el sector eléctrico y resume el desafío que enfrenta la Provincia de Buenos Aires cada verano, cuando los picos de consumo tensionan al máximo el sistema. Con ese diagnóstico, el gobierno de Axel Kicillof prevé desembolsar más de 31 mil millones de pesos para incorporar un nuevo esquema de almacenamiento en baterías y reducir el riesgo de apagones en jornadas de altas temperaturas.
Según detallaron a LPO desde la Subsecretaría de Energía bonaerense, la iniciativa busca fortalecer el sistema eléctrico provincial y mejorar la calidad del servicio en zonas consideradas estratégicas.
En concreto, el proyecto contempla una inversión estimada de 31.200 millones de pesos, con una potencia total de 25 MW y una capacidad de almacenamiento de 125 MWh. Los equipos se distribuirán en cuatro nodos clave: Mar del Tuyú, Carmen de Areco, Arrecifes y Capitán Sarmiento.
Desde la Provincia explicaron que esta propuesta reemplazará al Plan Verano, el esquema de contingencia que consistía en instalar motores de gasoil durante dos meses para aportar energía en los momentos de mayor demanda.
En ese sentido, remarcaron que los apagones se venían evitando con esos motores, pero que ahora el objetivo es lograr el mismo resultado con una tecnología más limpia, menos costosa y de carácter permanente.
El inicio de las obras está previsto para el segundo semestre de 2026, mientras que la puesta en funcionamiento de los sistemas se proyecta para enero de 2027, con el foco puesto en resolver los picos de consumo derivados de las altas temperaturas.
“La incorporación de esta tecnología permitirá optimizar el uso de la infraestructura eléctrica existente, reducir restricciones en el sistema de transporte, brindar mayor flexibilidad operativa, facilitar la integración de energías renovables y disminuir la utilización de generación térmica de respaldo”, indicaron desde Energía provincial.
El programa será financiado a través del Adicional de Costo de Generación Distribuida (ACGD), canalizado por medio del Fondo de Innovación Tecnológica de Buenos Aires (FITBA). El esquema articula planificación pública, financiamiento específico e implementación operativa mediante Buenos Aires Energía S.A. (BAESA).
Análisis y proyecciones: la apuesta bonaerense se inscribe en una tendencia global: el almacenamiento en baterías pasó de ser una tecnología complementaria a convertirse en una herramienta central para estabilizar redes con alta demanda y mayor participación de renovables. En términos de gestión, su principal ventaja es la rapidez de respuesta frente a los picos, algo clave en provincias con fuerte estacionalidad del consumo. Si el plan se ejecuta según lo previsto, podría reducir la dependencia de soluciones de emergencia basadas en generación térmica y mejorar la resiliencia del sistema en zonas críticas. También abre una señal política: la Provincia busca pasar de la contingencia al diseño de infraestructura más permanente, una discusión que en Argentina se volvió recurrente cada verano ante la presión sobre el sistema eléctrico.
Evolución del tema en los últimos años: en la Argentina, la respuesta a los picos estivales estuvo históricamente ligada a medidas transitorias, como refuerzos con generación móvil o contratos de emergencia. En los últimos años, sin embargo, la expansión de las baterías fue ganando espacio como alternativa por su eficiencia operativa y menor costo ambiental respecto del gasoil. En ese marco, la estrategia bonaerense refleja un cambio de enfoque: dejar atrás soluciones temporales y avanzar hacia una infraestructura fija que permita administrar mejor la demanda, especialmente en nodos donde la red exhibe mayores tensiones.





















