Pedido libertario por Insaurralde sacude a la bancada bonaerense
Un pedido de informes impulsado por El Nene Vera abrió una nueva fisura en el bloque libertario bonaerense. La movida expuso resistencias internas y volvió a tensar la relación con el peronismo que domina la Cámara de Diputados.En la política bonaerense, los silencios también pesan: cuando una mayoría evita firmar un proyecto, el dato puede decir tanto como el texto mismo. Ese fue el telón de fondo del pedido de informes que este viernes impulsó El Nene Vera para saber si el gobierno de Axel Kicillof conocía la situación de Martín Insaurralde, una iniciativa que terminó por generar un cimbronazo dentro del bloque libertario.
Apenas cinco diputados, incluido el dirigente de Moreno, acompañaron la presentación a la que tuvo acceso LPO. El resto prefirió no forzar una confrontación con el peronismo, que conserva el control de la poderosa Cámara de Diputados bonaerense.
Los acompañamientos con firma fueron los de Analía Corvino, Luis Ontiveros, Oscar Liberman y María Fernanda Coitinho, además de Vera. Llamó la atención que dirigentes muy cercanos a Sebastián Pareja, como Juan Osaba, evitaran rubricar el proyecto. Osaba es quien quedará al frente del bloque cuando Agustín Romo consiga los votos necesarios para asumir una vicepresidencia.
El propio Vera viene perfilándose como una figura que busca mayor proyección territorial; en ese marco, en el entorno libertario ya circulan mediciones que lo muestran tentado con una eventual candidatura a gobernador. Ese movimiento, sin embargo, convive con una estructura partidaria todavía en consolidación y con fuertes disputas de conducción.
Tampoco estamparon su firma los diputados de las Fuerzas del Cielo, Nahuel Sotelo y el propio Romo. Lo mismo ocurrió con los legisladores alineados con Patricia, Florencia Retamoso y Héctor Gay. Francisco Adorni, hermano de Manuel, tampoco acompañó, aunque en este caso la negativa podría haber respondido a cierto pudor político.
El contexto institucional no es menor: la presidencia de la Cámara de Diputados está en manos de Alejandro Dichiara, dirigente de Monte Hermoso que responde a Insaurralde. Chocar con quien administra el cuerpo implica dificultades no solo para avanzar con iniciativas legislativas, sino también con trámites administrativos, precisamente los más sensibles en esta etapa.
Pareja necesita destrabar cuanto antes la asunción de Osaba como presidente del bloque, en reemplazo de Romo. La idea original era que Romo se quedara con una vicepresidencia que hoy ocupa Osaba, pero el esquema quedó trabado.
Todo parecía encaminado hasta que les informaron que los cambios en la vicepresidencia deben ser aprobados por todo el cuerpo de la Cámara Baja. Esa exigencia complicó el plan, porque el peronismo no suele aportar votos para resolver las internas de sus adversarios.
Romo, por su parte, se resiste a abandonar la jefatura del bloque hasta no asegurarse la vicepresidencia, mientras Osaba no puede ocupar ese lugar de manera formal. La combinación dejó al bloque en una situación cercana a la acefalía, con movimientos como el de este viernes: un grupo de diputados que se desmarcó y presentó por su cuenta un pedido de informes que incomodó al resto.
La disputa se da, además, en medio de una ofensiva comunicacional de los libertarios, impulsada desde el Senado y Diputados, para cuestionar a Kicillof por el Proceso de Compra N° 401-0405-LPU26, mediante el cual la Provincia impulsa una contratación por más de $2.278 millones destinada a la producción y distribución de contenidos audiovisuales vinculados con las actividades de gobierno.
Análisis y proyecciones: la escena refleja un problema clásico de las fuerzas en expansión: cuando el crecimiento electoral supera la capacidad de ordenar liderazgos, las disputas internas se vuelven más visibles. En la Legislatura bonaerense, donde el peronismo conserva resortes de poder institucional, la falta de cohesión suele traducirse en menor capacidad de negociación. Si los libertarios no estabilizan su conducción, es probable que sigan apareciendo iniciativas descoordinadas, mensajes cruzados y una estrategia más reactiva que programática. A mediano plazo, la clave estará en si logran convertir la dispersión en disciplina legislativa o si la fragmentación termina debilitando su peso frente a un oficialismo provincial acostumbrado a administrar la correlación de fuerzas.
Evolución reciente del espacio: en los últimos años, el armado libertario pasó de una estructura casi inexistente en la provincia de Buenos Aires a una bancada con presencia propia y ambiciones de expansión. Sin embargo, el crecimiento acelerado también dejó expuestas tensiones entre sectores referenciados en Sebastián Pareja, las figuras más alineadas con la línea dura y los dirigentes con aspiraciones personales. En ese marco, la relación con el peronismo bonaerense osciló entre la confrontación discursiva y la necesidad práctica de convivir con un poder legislativo dominado por adversarios. El episodio de Vera muestra que, aun cuando la oposición sube el tono, la falta de acuerdos internos puede resultar un obstáculo tan grande como el oficialismo al que intenta golpear.





















