Ruptura libertaria en Quilmes: Rij se fue y armó un monobloque

La interna libertaria en Quilmes sumó un capítulo inesperado con la salida de Ricardo Rij del bloque de La Libertad Avanza y la creación de un monobloque propio. La fractura reconfigura la bancada y deja nuevas tensiones puertas adentro.

"Toda historia de poder municipal termina revelando sus fisuras en el recinto", podría resumir un veterano observador de la política local: en Quilmes, La Libertad Avanza volvió a mostrar su costado más frágil con una ruptura que expone la dificultad de sostener cohesión interna en un bloque que todavía busca consolidarse.

El cataclismo interno que atraviesa La Libertad Avanza en Quilmes quedó al descubierto con la salida de Ricardo Rij, jefe del bloque de concejales libertarios, apenas días después de haber asumido la conducción de la bancada.

Este jueves, Rij presentó la nota correspondiente ante la presidencia del Concejo Deliberante para comunicar su desvinculación del bloque y la conformación del monobloque Renovación Quilmeña. En el entorno de sus ahora excompañeros, el movimiento fue interpretado como un acercamiento al massismo.

"No hay ruptura. Hay uno que arregló con el oficialismo kuka", dijo a LPO un dirigente libertario de la Tercera sección. En paralelo, cerca del legislativo quilmeño sostienen que el conflicto responde a diferencias insalvables entre Rij y la concejal Estefanía Albasetti, alineada con Sebastián Pareja.

La interna libertaria ya venía acumulando señales de tensión. Con la salida de Rij, el bloque de La Libertad Avanza en Quilmes concretará su cuarto cambio de jefatura en apenas seis meses, una inestabilidad poco habitual en una fuerza que, desde su irrupción nacional, buscó proyectar orden discursivo y disciplina política.

 "De traicionar al vecino no se vuelve",   acusaron los libertarios, que además le reclamaron a Rij "que haga entrega de la banca".

A comienzos de 2026 Leandro Goria había asumido en reemplazo de Albasetti. Sin embargo, el respaldo de Goria a las Madres de Plaza de Mayo durante una sesión por el 24 de marzo le costó el cargo, y Albasetti volvió a la jefatura hasta la semana pasada, cuando fue sustituida por Rij. Ahora, con la nueva fractura, aún no se sabe quién quedará al frente del bloque libertario, que permanecerá con cuatro concejales.

Desde La Libertad Avanza Quilmes difundieron un comunicado en el que condenaron la decisión de Rij y reiteraron el pedido para que entregue la banca, al considerar que el concejal traicionó el mandato con el que fue electo por los vecinos de la ciudad.

En términos más amplios, el caso refleja una dinámica que se repite en múltiples espacios políticos emergentes: el desafío de sostener liderazgos locales en estructuras que crecieron con rapidez, muchas veces sin una organicidad territorial sólida. En el caso libertario, la tensión entre alineamiento con la conducción y autonomía de los referentes distritales se ha vuelto una marca recurrente.

Análisis y proyecciones: la salida de Rij puede tener efectos concretos en la correlación de fuerzas dentro del Concejo y también en el armado libertario en el conurbano. Cuando un bloque pierde autoridad interna, suele abrirse una etapa de mayor dispersión, negociaciones individuales y disputas por la representación legítima del espacio. Si no se estabiliza la conducción, Quilmes podría transformarse en un caso testigo de las dificultades de La Libertad Avanza para convertir su fuerte crecimiento electoral en gobernabilidad orgánica.

Evolución reciente del conflicto: en los últimos años, la fuerza libertaria pasó de ser una estructura altamente centralizada en lo discursivo a enfrentar múltiples tensiones territoriales a medida que ganó presencia institucional. En Quilmes, esas diferencias se expresaron en cambios sucesivos de autoridades, en cruces por posicionamientos simbólicos y en la puja entre sectores que responden a referentes distintos. La salida de Rij profundiza esa tendencia y deja al descubierto que la consolidación del espacio sigue siendo frágil, especialmente en los ámbitos legislativos locales.

Con este movimiento, La Libertad Avanza queda nuevamente obligada a reordenar su estrategia interna en Quilmes, en un escenario donde la disputa por las bancas también se vuelve una disputa por el control político del sello.