Ciara denunció aceite de girasol adulterado en el mercado
La Cámara de la Industria Aceitera denunció ante los organismos de control la presunta comercialización de aceite rotulado como “100% girasol” que, según análisis de empresas asociadas, contendría mezcla con otro aceite. La entidad sostiene que el problema alcanzaría a cerca del 10% del mercado.
“El etiquetado es la primera promesa que una marca le hace al consumidor”, suele recordarse en los debates sobre inocuidad alimentaria. En ese marco, la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) denunció ante los organismos de control la comercialización de aceite rotulado como “aceite de girasol 100%” que, según análisis realizados por empresas asociadas a la entidad, en realidad contendría una mezcla con otro aceite.
De acuerdo con la cámara empresaria, la situación alcanzaría a cerca del 10% del mercado, lo que equivale a uno de cada diez litros comercializados.
La presentación fue realizada por Ciara ante la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat), a través del Instituto Nacional de Alimentos (INAL), la Dirección Nacional de Lealtad Comercial y el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa).
Momento crítico: por la falta de rentabilidad y el temor a El Niño prevén una caída de hasta 20% en la siembra de arroz
Según informó Ciara, esta presunta irregularidad genera tres perjuicios para los consumidores. En primer lugar, sostuvo que algunos envases contienen una cantidad inferior a la declarada, con diferencias de hasta 122 mililitros por botella.
En segundo término, afirmó que el producto no correspondería a un aceite de girasol puro. Como fundamento, indicó que los análisis detectaron niveles de ácido linolénico de hasta 26 veces superiores al máximo permitido para el aceite de girasol, lo que, según la entidad, constituye evidencia de que estaría mezclado con otro aceite. El Código Alimentario fija para el girasol 0,3%, aclararon en la entidad.
En la presentación, la Cámara destacó que se trata de 16 marcas de aceite rotuladas como “100% girasol” que, según los análisis realizados por empresas asociadas a la entidad, contienen aceite de soja. Afirman que “la soja es un alérgeno que aparece oculto”.
La cámara advirtió sobre un posible riesgo para la salud. En ese sentido, señaló que se detectaron productos con declaraciones de “0% trans” que, según indicó, no se corresponderían con su composición, además de reportes de casos con olor a solvente, que están bajo análisis de aptitud.
“Un engaño: no es girasol puro. Supera hasta 26 veces el máximo de ácido linolénico admitido para el girasol, prueba de que está mezclado con otro aceite”, precisaron.
Frente a esta situación, Ciara sostuvo que el etiquetado debe reflejar el contenido real de los productos y expresó su respaldo al fortalecimiento de los controles oficiales y a una mayor transparencia en toda la cadena de comercialización.
La denuncia se inscribe en una discusión más amplia sobre trazabilidad, fraude alimentario y rotulado. En mercados masivos como el de los aceites, pequeñas diferencias en formulación, origen o calidad pueden impactar en precios, alérgenos y percepción del consumidor, por lo que los controles oficiales suelen ser determinantes para preservar la confianza y evitar distorsiones competitivas.
En los últimos años, la industria alimentaria fue endureciendo sus estándares de auditoría y trazabilidad, mientras los organismos regulatorios reforzaron la vigilancia sobre declaraciones nutricionales y composición real. En ese contexto, Ciara pidió a las autoridades “una respuesta coordinada para proteger a los consumidores y la integridad del sector aceitero argentino”.
Por último, la entidad reclamó a los organismos de control una actuación conjunta para resguardar a los consumidores y preservar la integridad del sector aceitero argentino.
























