Despidos en Metalfor sacuden Noetinger y complican al cordobesismo

Metalfor despidió a 35 trabajadores de su planta de Noetinger en medio de la crisis del sector metalmecánico en Córdoba. La forma en que se comunicaron los telegramas, durante el partido de la Selección, profundizó el malestar y añade tensión política en la región.

“Cuarenta y dos días de paro de los obreros de la Fábrica Nacional de Armas en 1936 marcaron una de las huelgas más emblemáticas de la industria argentina”, recuerda la historia laboral del país como antecedente de conflictos que, décadas después, siguen revelando la fragilidad del empleo industrial. En esa misma lógica de tensión productiva, la planta de Metalfor en Noetinger, en el sudeste de Córdoba y a pocos kilómetros de Santa Fe, despidió este martes a 35 trabajadores.

La noticia golpeó de lleno a una localidad pequeña y a un sector metalmecánico que viene atravesando una crisis severa en la provincia. Pero además del impacto económico y social, lo que más indignación generó fue la modalidad elegida por la empresa: permitió que los empleados salieran para ver el partido entre Argentina y Egipto y, en pleno desarrollo del encuentro, comenzó a enviar los telegramas de despido.

“A las 12 nos retiramos por un acuerdo con la empresa para ver el partido. A las 12.30 empezaron a llegar mensajes para que fuéramos al correo a retirar el telegrama de despido”, relató Fausto Barbero en declaraciones a Radio Mitre Córdoba. El trabajador añadió: “toda una vida le dejé en la empresa. Por un mal manejo de la directiva, hoy se encuentran con esta situación”.

El caso se inscribe en un escenario económico más amplio que, según ya se venía advirtiendo, afecta al sudeste productivo cordobés y repercute en la agenda política regional. La crisis impulsada por las medidas del Gobierno nacional encendió alertas entre los libertarios de cara a la elección de Marcos Juárez, donde habrá comicios municipales en septiembre y todavía no está definido si ese espacio participará.

En ese tablero aparece en el centro de la escena el diputado nacional y referente libertario en Córdoba, Gabriel Bornoroni, cuya definición política será seguida de cerca por el cordobesismo. A la vez, la cercanía territorial entre Noetinger y Marcos Juárez agrega presión sobre otro dirigente con peso en la zona: Pedro Dellarossa, ex integrante del PRO que en 2023 se incorporó al llaryorismo, fue intendente de Marcos Juárez en dos oportunidades con el respaldo de Mauricio Macri y hoy vuelve a ser mencionado como posible candidato.

Metalfor tiene como CEO a Eduardo Borri, empresario vinculado al PRO desde 2015 por su rechazo al kirchnerismo y con una relación estrecha con Dellarossa. Ese entramado político-empresarial alimenta la preocupación en la región, especialmente ante la posibilidad de que los 35 despidos de Noetinger no sean un caso aislado y se sumen nuevos telegramas en Marcos Juárez.

Análisis y proyecciones: en la industria metalmecánica, los recortes de personal suelen anticipar un deterioro más profundo cuando coinciden con caída de la demanda, problemas de financiamiento y tensión salarial. Si el enfriamiento económico se prolonga, la señal para pymes proveedoras y plantas medianas puede ser la contracción de turnos, suspensiones o más despidos. En términos políticos, episodios como el de Metalfor suelen amplificar el costo social de la recesión y condicionar campañas locales, sobre todo en distritos donde el empleo industrial pesa más que la discusión ideológica.

Evolución reciente del conflicto: en los últimos años, el sector metalmecánico cordobés alternó momentos de recuperación con etapas de fuerte presión por la inflación, el encarecimiento de insumos y la incertidumbre macroeconómica. En ese contexto, la postura de los actores también fue mutando: las empresas endurecieron sus decisiones para sostener costos, mientras que los gobiernos locales y provinciales intentaron amortiguar el impacto político y laboral. Hoy, la combinación entre crisis productiva y calendario electoral vuelve a colocar a Noetinger y Marcos Juárez en el centro de una disputa que mezcla empleo, gestión y proyección territorial.