La UBA avanza en un método para conservar semen de llamas y mejorar su reproducción en la Puna
Investigadores de la Facultad de Ciencias Veterinarias trabajan en una técnica de refrigeración para preservar semen de llamas y facilitar la inseminación artificial. El objetivo es mejorar la genética y fortalecer la producción de familias de la Puna.En 1996, la biotecnología reproductiva dio un salto decisivo en la ganadería mundial con la popularización de técnicas que permitieron multiplicar genética valiosa sin mover físicamente a los animales. En esa misma lógica, investigadores de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad de Buenos Aires (UBA) buscan ahora adaptar ese avance a un desafío mucho más complejo: conservar semen de llamas para usarlo en procesos de inseminación artificial.
La iniciativa apunta a trasladar material reproductivo de machos seleccionados hacia distintas zonas de la Puna, donde las llamas cumplen un papel económico y social central, tanto como fuente de alimento como de ingresos para numerosas familias.
Un protocolo aún inexistente para la especie
A diferencia de lo que ocurre en otras especies ganaderas, como los bovinos, todavía no existe un protocolo eficiente para preservar semen de llamas. Por ese motivo, el equipo trabaja en un método propio que permita mantener con vida a los espermatozoides durante más tiempo y en mejores condiciones.
“Las llamas, como los camélidos en general, son una especie diferente y pueden responder en forma diferente a estas técnicas”, explicó la doctora María Ignacia Carretero, directora del proyecto que se desarrolla en el Instituto de Investigación y Tecnología en Reproducción Animal (INITRA).
En los ensayos, los especialistas probaron distintas estrategias de conservación. La criopreservación a temperaturas extremadamente bajas no ofreció los resultados esperados, por lo que el equipo orientó sus estudios hacia alternativas basadas en la refrigeración, una vía que en reproducción animal suele ser más amigable para ciertas muestras sensibles, aunque también exige ajustes finos en los diluyentes y en los tiempos de almacenamiento.
Uno de los hallazgos más prometedores fue la incorporación de yema de huevo al diluyente utilizado para conservar las muestras. De acuerdo con los investigadores, este componente ayuda a proteger los espermatozoides durante la conservación, mejora su movilidad y la integridad de sus membranas, y aumenta la cantidad de células que sobreviven después del proceso de refrigeración.
Actualmente, el grupo científico busca reemplazar la yema fresca por yema de huevo ultrapas-teurizada, una opción que podría disminuir riesgos sanitarios y, al mismo tiempo, facilitar una futura aplicación comercial de la técnica.
Impacto productivo y social en la Puna
El objetivo final del proyecto es que un macho con genética superior pueda transmitir sus características a una mayor cantidad de hembras mediante inseminación artificial. Esto abriría la posibilidad de obtener animales con carne de mayor calidad nutricional, mejores fibras para la industria textil y aptitudes más favorables para tareas de carga y transporte.
Las llamas ocupan un lugar decisivo en muchas comunidades del Norte argentino, donde se aprovechan como fuente de alimento, generación de ingresos y obtención de recursos como la fibra y el cuero. En ese esquema, la mejora genética no solo tiene valor científico, sino también productivo y cultural, porque incide sobre una actividad estrechamente vinculada a la subsistencia familiar en áreas de altura.
“Los más beneficiados son los productores de este tipo de animales. La mayoría son familias de la zona de la Puna que dependen de los camélidos para subsistir”, señaló Carretero.
Análisis y proyecciones
Si la técnica logra consolidarse, podría convertirse en una herramienta estratégica para extender la mejora genética sin depender del traslado permanente de los reproductores, algo especialmente valioso en regiones aisladas y de difícil acceso. En términos sanitarios y logísticos, la refrigeración con medios más estables suele facilitar la distribución de material biológico y reducir costos, aunque la aplicación en camélidos sigue exigiendo validaciones específicas por sus particularidades fisiológicas. En un escenario favorable, la tecnología podría fortalecer programas de reproducción asistida en el NOA y contribuir a una producción más eficiente, sostenible y con mayor valor agregado para pequeños productores.
Cómo evolucionó el tema en los últimos años
En los últimos años, la reproducción asistida en especies de interés productivo ha avanzado con rapidez, pero los camélidos sudamericanos siguieron siendo un terreno menos desarrollado que el de bovinos u ovinos. Esa brecha explica por qué proyectos como el de la UBA resultan relevantes: trasladan herramientas ya consolidadas en otras especies hacia una realidad productiva distinta, donde el manejo, el ambiente y la estructura social de los productores condicionan cualquier implementación. La investigación todavía está en etapa de evaluación, pero el objetivo es que, en el futuro, veterinarios de la región puedan aplicar esta tecnología directamente junto a los productores.























