Jordi Cruz reveló cómo sostener el cuchillo para cortar mejor y evitar accidentes

El chef español compartió una recomendación práctica para mejorar la técnica al cortar y reducir el riesgo de lastimaduras. Su explicación apunta tanto a la precisión como a la seguridad en la cocina.

“Cortar bien es el primer paso para cocinar mejor”, suele repetirse en las escuelas gastronómicas desde hace décadas, porque una buena técnica no solo mejora el resultado final: también reduce accidentes. En esa línea, el cocinero español Jordi Cruz explicó cuál es la mejor forma de agarrar el cuchillo para trabajar con más eficacia y sin lastimarse.

En su recomendación, el chef puso el foco en la manera de sujetar el utensilio, una cuestión básica que suele pasarse por alto en la cocina doméstica. Según su planteo, una correcta posición de la mano permite tener mayor control sobre la hoja, hacer cortes más precisos y minimizar el esfuerzo innecesario al preparar alimentos.

La técnica del agarre es uno de los fundamentos más enseñados en gastronomía profesional: la mano firme, el pulgar y el índice cerca de la base de la hoja, y el resto de los dedos sujetando el mango o la hoja según el tipo de corte, favorecen la estabilidad. Ese detalle cobra especial importancia cuando se trabaja con piezas pequeñas, verduras resbaladizas o ingredientes de distinta dureza.

Jordi Cruz, con amplia trayectoria en la alta cocina española, suele divulgar este tipo de consejos breves y prácticos para acercar técnicas profesionales al público general. Su mensaje se inscribe en una tendencia cada vez más extendida en redes sociales: chefs y referentes culinarios que enseñan procedimientos simples para mejorar hábitos cotidianos en la cocina.

Análisis y proyecciones: Este tipo de contenidos gana relevancia porque combina seguridad, aprendizaje rápido y utilidad inmediata. En un contexto donde muchas personas cocinan más en casa y consumen tutoriales breves en redes, las indicaciones sobre técnicas básicas pueden tener un efecto multiplicador: mejoran la experiencia, disminuyen accidentes y consolidan una cultura culinaria más profesionalizada. A futuro, es probable que estos consejos sigan expandiéndose en formatos cortos, especialmente entre audiencias que buscan precisión sin perder practicidad.

Evolución del tema: En los últimos años, la enseñanza culinaria dejó de estar restringida a escuelas y programas especializados para trasladarse a plataformas digitales. Los chefs pasaron de mostrar recetas elaboradas a compartir nociones fundamentales, como el agarre del cuchillo, el orden de la mise en place o la higiene de los alimentos. Esa evolución refleja un cambio en la comunicación gastronómica: hoy el valor no está solo en la receta, sino también en la técnica y en la prevención de riesgos.

La explicación de Jordi Cruz se suma así a una corriente de divulgación gastronómica centrada en la practicidad, donde los pequeños detalles hacen la diferencia entre una preparación torpe y una cocina segura y eficiente.