Francia y Marruecos, duelo de alto voltaje por un lugar en semifinales

Francia y Marruecos abren este jueves los cuartos de final del Mundial Estados Unidos-México-Canadá 2026 en Boston, en un cruce con historia reciente y mucho en juego. El ganador avanzará a semifinales y aguardará por España o Bélgica.

“Las finales no se juegan, se ganan”, repiten en el fútbol los que saben que en eliminatorias a partido único no hay margen para distracciones. Con ese espíritu, Francia y Marruecos abrirán este jueves 9 de julio los cuartos de final del Mundial Estados Unidos-México-Canadá 2026, desde las 17 (hora argentina), en el estadio de Boston y con arbitraje del argentino Facundo Tello.

El encuentro podrá verse en vivo por DSports, disponible también en DGO; además, se emitirá por Paramount+ y Flow - Canal 109. Como alternativa, canchallena.com ofrecerá el seguimiento minuto a minuto.

En la previa, las apuestas ubican como favorito al seleccionado europeo: su victoria paga una cuota máxima de 1.60, mientras que el triunfo marroquí cotiza hasta 7.01. El empate, que forzaría tiempo suplementario y eventualmente penales, ofrece un retorno de hasta 4.11.

El conjunto galo mostró en cuatro de sus cinco presentaciones anteriores una marcada capacidad ofensiva, al punto de convertirse en el equipo con más goles del torneo. Ese poderío lo confirma como principal aspirante al título. Su cruce más exigente fue frente a Paraguay en octavos, partido que resolvió por 1 a 0 gracias a un penal de Kylian Mbappé. Aun así, dominó el trámite y apenas sufrió sobresaltos ante un rival que buscó interrumpir más que construir.

El seleccionado dirigido por Didier Deschamps arrancó la zona I con un 3 a 1 sobre Senegal y luego encadenó victorias 3 a 0 ante Irak y 4 a 1 frente a Noruega. En 16avos de final también impuso autoridad con un 3 a 0 sobre Suecia. Así, suma cinco triunfos y mantiene vivo el objetivo de jugar su tercera final consecutiva y alcanzar su tercera estrella, después de la consagración en Rusia 2018 y la frustración de Qatar 2022.

Del otro lado, Marruecos viene construyendo una campaña histórica y sueña con dar el golpe que le permita a África buscar, por primera vez, una Copa del Mundo. En 16avos superó a Canadá por 3 a 0 y en la fase de grupos integró el Grupo C: debutó con un empate 1 a 1 ante Brasil, luego derrotó 1 a 0 a Escocia y 4 a 2 a Haití, resultados que lo dejaron segundo en la tabla. Más tarde, en la ronda de 16, eliminó a Países Bajos por penales 3 a 2 tras igualar 1 a 1.

La principal incógnita en el plantel marroquí es Ismaël Saibari. El delantero sufrió una lesión muscular frente a los canadienses y su presencia es casi imposible. Si no llega en condiciones, su lugar será ocupado por Soufiane Rahimi.

Más allá de los nombres propios, el duelo tiene un valor simbólico evidente: Francia representa la jerarquía, la profundidad de plantel y la experiencia reciente en instancias decisivas; Marruecos, en cambio, encarna el crecimiento de una selección que en los últimos años dejó de ser sorpresa para convertirse en un rival incómodo, ordenado y competitivo. El antecedente más fresco entre ambos fue la semifinal de Qatar 2022, ganada por los galos 2 a 0 con goles de Theo Hernández y Randal Kolo Muani.

Análisis y proyecciones: Si Francia logra imponer su ritmo alto, su presión y la eficacia de sus atacantes, tendrá buenas chances de sostener su candidatura y meterse otra vez entre los cuatro mejores. Marruecos, en cambio, necesita llevar el encuentro a un terreno más cerrado, reducir espacios y aprovechar las transiciones o la pelota parada, recursos que suelen equilibrar este tipo de cruces. En torneos cortos, la historia muestra que los equipos más sólidos defensivamente y con capacidad para sobrevivir a los momentos de dominio ajeno suelen sorprender en los tramos decisivos. Por eso, un partido largo, trabado y con resolución ajustada podría favorecer al conjunto africano, mientras que un desarrollo abierto y de ida y vuelta favorecería a Francia.

En términos de evolución, Francia llega a esta etapa con una continuidad competitiva notable: después del título en 2018 y del subcampeonato en 2022, consolidó una base de jerarquía y variantes ofensivas que lo mantiene entre los candidatos permanentes. Marruecos, por su parte, profundizó una transformación que ya había quedado en evidencia en la última Copa del Mundo: pasó de ser un equipo respetado por su orden táctico a uno capaz de competir de igual a igual contra potencias, sosteniendo una identidad más ambiciosa y menos reactiva. Ese cambio de estatus explica por qué el cruce ya no se lee como una simple confrontación entre favorito y sorpresa, sino como un choque entre dos proyectos consolidados.

  • El vencedor avanzará a las semifinales y aguardará por España o Bélgica, que jugarán este viernes en Los Angeles.