Error insólito en la Causa Cuadernos: citaron a un homónimo y hubo confusión en el juicio

La Justicia convocó por equivocación a un contador homónimo en el juicio por la Causa Cuadernos. El episodio derivó en una escena insólita y volvió a poner bajo la lupa las maniobras financieras investigadas en el expediente.

“Se equivocaron de Juan Carlos Santos”, sintetizó el contador que terminó sentado frente al Tribunal Oral Federal N°7 por una citación errónea, en una escena tan inusual como reveladora de la magnitud y complejidad que rodea a la Causa Cuadernos, uno de los expedientes de corrupción más resonantes de la historia judicial argentina.

La fiscalía pretendía convocar al exsubdirector de Grandes Contribuyentes Nacionales de la ex-AFIP —hoy ARCA—, durante la gestión de Alberto Abad, pero quien apareció ante el tribunal fue un homónimo sin relación con el caso ni con los imputados. Al iniciar su declaración, el hombre precisó que es contador público, negó haber trabajado en el organismo recaudador y remarcó que no tenía vínculo alguno con las personas investigadas.

Consultado sobre cómo había sido notificado, relató que nadie lo llamó para explicarle el motivo de la citación. Dijo que recibió un mensaje por WhatsApp informándole que debía presentarse, que se encontraba en el exterior con su hija y que debió regresar para asistir al proceso. También contó que intentó pedir precisiones por esa misma vía, pero le respondieron que no podían aclararle la situación. Finalmente, recibió las disculpas correspondientes y se retiró.

Cuadernos: funcionarios de ARCA revelaron las maniobras que usaban empresarios para retirar dinero en efectivo de la obra pública

Días atrás, cuatro funcionarios de ARCA aportaron en el juicio detalles sobre presuntas maniobras utilizadas por empresarios investigados para extraer fondos en efectivo de contratos de obra pública adjudicados durante los gobiernos kirchneristas. El mecanismo, según declararon, combinaba una cadena de pagos y subcontrataciones que permitía sacar dinero del circuito formal con apariencia contable de gastos habituales.

Entre las operatorias descriptas figuran la contratación de proveedores considerados “no confiables”, la emisión de facturas de dudosa consistencia y la compra de dólares en efectivo entregados luego a apoderados de uniones transitorias de empresas (UTE). Estas prácticas, habituales en investigaciones complejas de lavado y corrupción, suelen ser relevantes porque dejan rastros documentales parciales, pero al mismo tiempo dificultan seguir el destino final del dinero.

En la nómina de compañías investigadas aparecen Isolux, Fainser, Sacde —antes IECSA— y Esuco, todas integrantes de UTE para proyectos específicos de infraestructura. De acuerdo con lo expuesto en el proceso, cuando recibían adelantos o pagos parciales del Estado, contrataban proveedores que emitían facturas sin una contraprestación comprobada. Luego, esos egresos se asentaban como gastos comerciales vinculados a la obra, lo que facilitaba la salida de efectivo sin respaldo suficiente.

Uno de los ejemplos mencionados fue el de Isolux, que en 2007 obtuvo la construcción de la Usina Termoeléctrica de Río Turbio por más de 2000 millones de pesos. Empleados de la ex AFIP detectaron entonces que una parte de los fondos se habría derivado mediante intermediarios en Nueva York hacia cuentas en la Banca Privada de Andorra, un destino que en la última década quedó asociado en numerosas investigaciones internacionales con circuitos financieros opacos y estructuras de ocultamiento patrimonial.

Una de las testigos resumió ese tramo de la pesquisa al señalar: “Nos informaron que la plata había sido derivada a través de un intermediario en Nueva York a la Banca Privada de Andorra. Hasta ahí llegó nuestra labor investigativa”.

Análisis y proyecciones: La Causa Cuadernos sigue siendo un caso clave para medir la capacidad del sistema judicial argentino de reconstruir esquemas presuntamente complejos de recaudación ilegal y desvío de fondos. Si bien este tipo de procesos suele avanzar con lentitud por la cantidad de imputados, testigos y documentación, también deja en evidencia cómo los mecanismos de intermediación, facturación y triangulación internacional pueden operar como herramientas para desdibujar el origen y el destino del dinero. En términos institucionales, la evolución del caso refuerza una tendencia observada en los últimos años: mayor escrutinio sobre contrataciones públicas, un rol más activo de los organismos fiscales y una discusión persistente sobre los estándares probatorios en causas de corrupción de gran volumen.

Evolución reciente del tema: En los últimos años, tanto la ex-AFIP como su sucesora ARCA ampliaron la relevancia de los cruces de información tributaria y financiera en investigaciones complejas. A la vez, la causa fue mutando desde la reconstrucción de presuntos pagos en efectivo hacia un análisis más amplio de circuitos societarios, contratos de obra, apoderados y flujos transfronterizos. En ese marco, la comparecencia del homónimo equivocado, aunque anecdótica, expone la enorme sensibilidad de un expediente en el que cada testimonio puede resultar decisivo para sostener o debilitar hipótesis acusatorias.