Trambus en Buenos Aires: avanzan paradores y carriles exclusivos
El Gobierno de la Ciudad avanzó con la construcción de paradores y carriles exclusivos para el Trambus, un sistema eléctrico que unirá el sur y el norte porteño. La puesta en marcha está prevista para fines de este año y promete reducir tiempos de viaje y mejorar la conexión con el subte y el tren.En 1888, Buenos Aires inauguró uno de los primeros sistemas de tranvías eléctricos de América Latina; más de un siglo después, la ciudad vuelve a apostar por un transporte guiado por la electricidad para reorganizar la movilidad urbana. Ahora, el Gobierno porteño puso en marcha la construcción de paradores y carriles exclusivos para el Trambus, una nueva incorporación al sistema de transporte público que buscará unir el sur y el norte de la Capital Federal y comenzar a circular a fines de este año.
En Caballito habrá uno de los puntos clave del trazado, sobre la avenida Honorio Pueyrredón, donde se instalarán dos paradores laterales sobre el parque lineal. El primero quedará entre Gaona y Franklin, mientras que el segundo se ubicará entre Méndez de Andes y Aranguren. Según el diseño previsto, la infraestructura se integrará al entorno y facilitará el acceso de los vecinos.
La obra implicará también un cambio en la circulación vehicular: la avenida Honorio Pueyrredón, entre Neuquén y Gaona, modificará su sentido hacia la primera de esas calles a partir de octubre, de acuerdo con lo informado por el Gobierno porteño. Este tipo de reordenamiento vial suele acompañar a los sistemas de transporte de capacidad intermedia cuando se busca priorizar la velocidad comercial y la regularidad del servicio por sobre el tránsito mixto.
El Trambus apunta a agilizar los desplazamientos, especialmente en hora pico, entre el sur y el norte de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La iniciativa contempla carriles exclusivos que permitirían reducir hasta un 40% los tiempos de viaje. Además, el sistema contará con semáforos inteligentes, una frecuencia estimada de un vehículo cada cuatro minutos y una flota de 50 unidades en operación.
Cuál será el recorrido del nuevo Tambus
El recorrido del Trambus comenzará en Nueva Pompeya y atravesará barrios como Parque Patricios, Boedo, Parque Chacabuco, Caballito, Almagro, Villa Crespo y Palermo, hasta finalizar en el Aeropuerto Jorge Newbery.
En su trayecto, el sistema eléctrico circulará por arterias de alto tránsito de la Ciudad, entre ellas Juan B. Justo, Ángel Gallardo, Acoyte, avenida Rivadavia y Honorio Pueyrredón. La lógica del trazado se apoya en corredores ya consolidados de movilidad, algo habitual en este tipo de proyectos por su potencial para articular zonas densamente pobladas con nodos de transferencia.
Dónde estarán los paradores del Trambus con sus respectivas conexiones
Estos serán los nuevos paradores del Trambus y las conexiones previstas con otros medios de transporte:
- Av. Bullrich y Juan B. Justo (Línea D y FFCC San Martín).
- Juan B. Justo y Av. Corrientes (Línea B y FFCC San Martín).
- Av. La Plata y Av. Rivadavia (Línea A).
- Av. J. M. Moreno y Av. Rivadavia (Línea A y FFCC Sarmiento).
- Av. La Plata y Av. Directorio (Línea E).
- Av. Almafuerte (Línea H).
Análisis y proyecciones
La incorporación del Trambus se inscribe en una tendencia que varias ciudades del mundo profundizaron en las últimas décadas: sistemas eléctricos de superficie, con carriles dedicados y buena integración modal, para ganar rapidez sin recurrir a obras de mayor complejidad. Si el esquema porteño logra sostener frecuencia, prioridad semafórica y carriles realmente exclusivos, podría convertirse en una alternativa intermedia entre el colectivo tradicional y soluciones de mayor inversión, con impacto directo en los tiempos de viaje y en la conectividad entre barrios.
Evolución del tema en los últimos años
En la Ciudad, la discusión sobre corredores exclusivos y transporte eléctrico fue ganando espacio a medida que crecieron la congestión vehicular y la demanda de viajes transversales entre el sur y el norte. En ese contexto, la prioridad fue desplazándose desde la simple ampliación de carriles hacia modelos de movilidad más ordenados, con integración a subtes y trenes. La apuesta actual por el Trambus refleja ese cambio de enfoque: de una circulación compartida y lenta a un sistema pensado para la regularidad, la eficiencia energética y la conexión entre grandes corredores urbanos.
De concretarse en los plazos anunciados, el nuevo servicio podría reconfigurar parte de los viajes cotidianos en la Ciudad, especialmente en los ejes más cargados de tráfico. El desafío, como en experiencias similares, estará en la ejecución de la infraestructura, el respeto de los carriles exclusivos y la capacidad de sostener una frecuencia estable para que la propuesta cumpla con la promesa de reducir tiempos y mejorar la experiencia de viaje.






















