Cada cuánto conviene lavarse el pelo, según un experto
Aunque suele creerse que el lavado diario es imprescindible, un reconocido peluquero aconseja espaciarlo para preservar mejor la fibra capilar. La recomendación, sin embargo, depende del tipo de pelo y de los hábitos de cada persona.Durante décadas, la industria cosmética instaló la idea de que el cabello “limpio” debía lavarse a diario; sin embargo, los especialistas en salud capilar recuerdan que el cuero cabelludo también tiene su propio equilibrio. En esa línea, el peluquero español Gabriel Llano afirmó que no siempre es necesario higienizar el pelo todos los días y explicó cuál sería la frecuencia más conveniente para favorecer su aspecto y su salud.
En una entrevista con Vogue España, el especialista sostuvo que el lavado diario puede arrastrar con demasiada frecuencia la capa lipídica de protección del cuero cabelludo. Esa película natural cumple una función clave: ayuda a resguardar la fibra capilar, conservar la hidratación y evitar que el cabello se vuelva más seco, opaco o, paradójicamente, se engrase más rápido como respuesta a la agresión repetida.
Cada cuánto conviene lavarse el pelo, según Gabriel Llano
Llano recomendó, en términos generales, lavarse el pelo día por medio, salvo en situaciones particulares. Según explicó, al espaciar los lavados se evita eliminar tan seguido esa capa protectora, lo que permite que la fibra capilar se mantenga en mejores condiciones y que el cabello luzca más brillante y suave.
“Preferiblemente, no hay que lavarse el pelo todos los días. Si no nos lavamos el pelo diariamente, no acostumbramos al cabello a segregar la capa lipídica de protección, a no ser que tengamos algún problema de caída. Es mejor hacerlo un día sí y un día no”, señaló el especialista.
La recomendación no es nueva en el ámbito de la dermocosmética: desde hace años, dermatólogos y estilistas coinciden en que la frecuencia ideal depende menos de una regla universal y más del tipo de cuero cabelludo, la textura del pelo y la rutina de cada persona. En el caso del cabello fino o tratado químicamente, por ejemplo, suele requerirse un cuidado más delicado, porque la fibra puede resentirse con lavados excesivos.
Qué tener en cuenta antes de lavarse el pelo todos los días
Aunque la sugerencia general de Llano es espaciar los lavados, la frecuencia puede variar según cada caso. Antes de decidir una rutina fija, conviene considerar varios factores que influyen de manera directa en el estado del cabello:
- Si el cuero cabelludo es muy graso, puede requerir lavados más frecuentes.
- Si la persona entrena todos los días o transpira mucho, puede necesitar higienizarlo con mayor regularidad.
- Si el pelo está seco, teñido o dañado, conviene evitar rutinas demasiado agresivas.
- Si se usan productos de peinado, es importante retirarlos correctamente para no acumular residuos.
- Si el cabello pierde brillo o se siente áspero, puede ser necesario sumar hidratación con acondicionadores o mascarillas.
En ese sentido, el experto también remarcó la importancia de incorporar mascarillas capilares para proteger la fibra. “Con los baños de mascarilla conseguiremos que el cabello no se parta, que no se deshidrate, que esté nutrido, que tenga brillo”, afirmó. El uso de este tipo de productos se consolidó en los últimos años como parte de una rutina de mantenimiento más completa, especialmente para cabellos expuestos a tinturas, calor de planchitas o secadores y contaminación ambiental.
Análisis y proyecciones: la discusión sobre la frecuencia de lavado refleja un cambio más amplio en los hábitos de cuidado personal: cada vez pesa menos la idea de uniformar rutinas y más la de adaptar los productos a las necesidades reales de cada cuero cabelludo. En el futuro, es probable que gane terreno una lógica de personalización, con fórmulas más suaves, diagnósticos capilares más precisos y mayor atención al equilibrio entre higiene, hidratación y protección de la fibra. En ese marco, los consejos de especialistas como Llano se alinean con una tendencia ya instalada: menos automatismo y más observación del estado del pelo.
Cómo evolucionó esta mirada en los últimos años
La postura sobre el lavado capilar fue cambiando con el tiempo. Durante años predominó la idea de lavar con mucha frecuencia para disimular la grasitud, pero el avance de la dermatología y la expansión de los tratamientos capilares hicieron más visible que un exceso de lavado puede alterar la barrera natural del cuero cabelludo. Hoy, la recomendación más extendida apunta a encontrar un equilibrio: lavar lo necesario, pero sin excederse, y acompañar con productos que aporten nutrición e hidratación cuando la fibra lo requiere.
Así, aunque muchos creen que hay que lavarse el pelo todos los días, no siempre es necesario. De acuerdo con Gabriel Llano, lo aconsejable es hacerlo día por medio, siempre en función del tipo de cabello, la grasitud y las necesidades particulares de cada persona.






















