DHS: qué credenciales de CBP valen como registro migratorio
Desde el 29 de junio, el Departamento de Seguridad Nacional amplió los documentos válidos para acreditar el registro migratorio ante ICE. Entre ellos figuran las credenciales de programas de viajero confiable de la CBP y otros comprobantes oficiales como la green card, el EAD y el I-94.
“La vigilancia fronteriza moderna no solo controla quién entra, sino también qué constancia deja de haber entrado”: con esa lógica de trazabilidad que ganó fuerza tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) actualizó desde el pasado 29 de junio las reglas de registro para extranjeros y amplió los documentos que pueden utilizarse como prueba ante eventuales controles del ICE.
En un documento publicado en el Registro Federal, el gobierno oficializó que las credenciales de los Programas de Viajero Confiable (TTP, por sus siglas en inglés) de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) tienen validez como evidencia legal de registro migratorio.
De este modo, quienes cuenten con estas credenciales podrán presentarlas como respaldo del cumplimiento de la obligación de portar documentos migratorios ante inspecciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés). Entre los programas alcanzados por la norma figuran:
- Global Entry: para viajeros aéreos preaprobados de bajo riesgo.
- Nexus: programa de inspección destinado a promover el comercio, el turismo y el movimiento de personas y mercancías entre Canadá y Estados Unidos.
- Sentri: Red Electrónica Segura para la Inspección Rápida de Viajeros.
- FAST: diseñado para el comercio expedito y seguro de transportistas.
Las autoridades aclararon que estos documentos serán válidos como prueba de registro siempre que acrediten que la última vez que el extranjero ingresó a Estados Unidos lo hizo mediante alguno de esos sistemas.
La decisión responde a que los titulares de estas credenciales ya atravesaron un proceso de evaluación exhaustivo, que incluye toma de huellas dactilares y verificación de antecedentes por parte de la CBP. En la práctica, esto convierte a los programas de viajero confiable en una herramienta administrativa que ya venía consolidándose desde hace años como filtro de seguridad y facilitación del tránsito internacional.
Además, no será imprescindible llevar el plástico físico encima. La información de la membresía electrónica, disponible en la cuenta en línea de los programas TTP, también podrá utilizarse como evidencia de cumplimiento.
Los requisitos y costos de inscripción varían según cada programa. En el caso de Global Entry, por ejemplo, es necesario tener al menos 18 años —los menores requieren el consentimiento de sus padres o tutor legal— y ser residente permanente legal de Estados Unidos o ciudadano de alguno de los países autorizados.
En paralelo, la nueva regla mantiene y refuerza el esquema de documentos que el ICE debe aceptar como comprobante de registro migratorio. Según la normativa impulsada por el DHS, todo extranjero mayor de 18 años debe portar en todo momento su certificado de registro migratorio. Además de las credenciales de los programas de viajero confiable, también se admitirán los siguientes formularios:
- Formulario I-551: tarjeta de residente permanente o green card.
- Formulario I-766: documento de autorización de empleo (EAD, por sus siglas en inglés).
- Formularios I-94, I-94A o I-94W: registros oficiales de entrada y salida de Estados Unidos.
- Comprobante USCIS Proof of Alien G-325R Registration: formulario electrónico de registro de extranjeros emitido por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en inglés).
La disposición también se inscribe en una evolución más amplia de la política migratoria estadounidense, que en los últimos años combinó mecanismos de control más estrictos con herramientas digitales de verificación. En ese contexto, la inclusión de registros electrónicos y credenciales preaprobadas apunta a ordenar la fiscalización y reducir dudas operativas durante los controles.
Hasta el 28 de agosto de 2026, la norma permanecerá abierta a comentarios públicos. El objetivo declarado por el DHS es mejorar la eficiencia en la aplicación de la ley migratoria y disponer de información actualizada sobre la ubicación y los antecedentes de los extranjeros en Estados Unidos.
Análisis y proyecciones: la ampliación de documentos aceptados puede simplificar controles para residentes y viajeros frecuentes, pero también endurece el mensaje de cumplimiento para quienes no tengan su situación migratoria debidamente respaldada. A mediano plazo, este tipo de medidas suele reforzar la tendencia hacia un sistema más digitalizado y verificable, donde la frontera física se complementa con bases de datos, registros biométricos y validaciones en tiempo real. Para los usuarios de programas como Global Entry o Nexus, la medida supone mayor utilidad administrativa; para el sistema migratorio, en cambio, implica más trazabilidad y menos margen para la informalidad documental.
En términos de evolución, la postura de las autoridades estadounidenses ha pasado de una lógica centrada casi exclusivamente en la inspección presencial a otra basada en la interoperabilidad de registros. Los programas de viajero confiable, que inicialmente fueron concebidos para agilizar cruces y reducir tiempos de espera, hoy adquieren además una función probatoria dentro del esquema de cumplimiento migratorio, lo que muestra cómo seguridad y facilitación quedaron cada vez más entrelazadas.
























