Milei, en su peor nivel: sube la desaprobación y crece el malestar económico
Una encuesta de Management & Fit registró en junio el punto más alto de desaprobación de la gestión de Javier Milei desde que asumió. La caída en la aprobación convive con una percepción cada vez más negativa sobre la economía y el humor social.“La inflación es siempre y en todo lugar un fenómeno monetario”, sostuvo Milton Friedman al resumir una idea que marcó la política económica de varias generaciones. En la Argentina de Javier Milei, sin embargo, el debate público ya no pasa sólo por la desaceleración inflacionaria, sino por el costo social de la recesión y la tensión entre expectativas y resultados.
Una encuesta de Management & Fit muestra que en junio la desaprobación de la gestión de Javier Milei alcanzó su pico más alto desde que asumió la presidencia. El estudio, al que accedió LPO, ubica ese rechazo en 58,2 por ciento, mientras que la aprobación retrocedió 0,6 puntos y quedó en 37,3 por ciento.
El relevamiento también detectó un deterioro en el nivel de confianza sobre la administración nacional: cayó de 38,2 a 37,8 por ciento, mientras la desconfianza trepó a 60,5 por ciento. En paralelo, la imagen personal del Presidente mostró una leve mejora en su componente negativo, luego del fuerte salto registrado en mayo. Tras tocar 53,7 por ciento el mes anterior, la imagen negativa bajó a 52,1 por ciento. La positiva, en tanto, descendió de 31,7 a 30,3 por ciento, con un crecimiento de las respuestas regulares.
La medición refuerza una tendencia que ya venía observándose en distintas encuestas de opinión: el respaldo al Presidente sigue apoyado en parte por su perfil disruptivo y por la ausencia de una oposición consolidada, pero el deterioro del bolsillo comienza a pesar más en la evaluación del gobierno. En los procesos de ajuste, la paciencia social suele depender de dos variables clave: la expectativa de mejora y la velocidad con la que se perciban resultados concretos.
Los números negativos de Milei y de la gestión están estrechamente asociados a la percepción sobre el rumbo de la economía. Según Management & Fit, el 57,1 por ciento evalúa como mala o muy mala la situación económica y social del país. Ese indicador casi no varió respecto de mayo, pero sí hubo una caída de 0,9 puntos en la mirada positiva, que quedó en apenas 17,3 por ciento.
En cuanto al clima anímico, el 65,2 por ciento afirma que la situación del país le genera sentimientos negativos. Entre las preocupaciones económicas que dominan la escena aparecen la “dificultad para llegar a fin de mes”, con 23,9 por ciento, y los “bajos ingresos”, con 19,4 por ciento.
El dato más favorable para Milei sigue siendo el escenario electoral y la falta de una alternativa opositora competitiva. Un 41,4 por ciento votaría por la continuidad de la gestión de gobierno, aunque la mayoría reclama un giro. El 55,4 por ciento pide un cambio total de rumbo.
Evolución reciente y lectura política
Desde su llegada a la Casa Rosada, Milei capitalizó el hartazgo con la política tradicional y un discurso orientado a la ruptura. Pero a medida que avanzó su gestión, la discusión se trasladó del plano simbólico al terreno material: inflación, salarios, consumo y actividad. Esa transición explica por qué su imagen personal mantiene todavía un núcleo duro de apoyo, mientras la evaluación de la gestión y de la economía se deteriora con más rapidez.
Análisis y proyecciones
Si la recuperación económica tarda en llegar al ingreso real de los hogares, el gobierno podría enfrentar un desgaste más visible en los próximos meses. En términos políticos, el desafío de Milei será sostener la narrativa del ajuste como puente hacia una mejora futura. Si esa mejora no se percibe en el corto plazo, la desaprobación podría seguir creciendo y complicar la construcción de apoyo hacia 2025 y, especialmente, la proyección de cara a 2027.
En ese sentido, una señal de alerta adicional es que, ante la pregunta sobre el escenario que más preocupa para 2027, la primera mención fue una eventual reelección de Milei, con el 44,3 por ciento. El regreso del peronismo al gobierno aparece como la principal inquietud para el 38,6 por ciento.
La encuesta refleja así un clima de fuerte polarización y una sociedad que, aunque todavía no encuentra una oposición con capacidad de ofrecer una salida convincente, empieza a mostrar mayor sensibilidad frente al deterioro económico y al impacto del ajuste sobre la vida cotidiana.
























