Lula consolida su ventaja electoral y mejora su imagen en Brasil

Lula llega al segundo semestre con mejores niveles de aprobación y mantiene el liderazgo en la carrera presidencial, según la última encuesta de AtlasIntel en asociación con Bloomberg. El mercado financiero brasileño también empieza a leerlo como favorito para octubre.

En la historia política brasileña, pocas veces un presidente consiguió sostener competitividad electoral en medio de un clima de desgaste tan persistente como el que rodea a Lula, y aun así conservar ventaja en las encuestas; ese dato ayuda a entender el nuevo pulso de la campaña rumbo a octubre.

Lula llega al segundo semestre del año con una recuperación de su imagen pública y manteniendo la delantera en la disputa por las elecciones presidenciales de octubre, de acuerdo con la última encuesta de AtlasIntel en asociación con Bloomberg, realizada entre el 26 y el 30 de junio.

El sondeo muestra que el 52,3% de los brasileños aprueba la gestión de Lula, mientras que el 45,9% la desaprueba. Se trata de una mejora respecto de la medición anterior de mayo, cuando la aprobación era del 51,3%. La evaluación del gobierno también exhibe un saldo favorable.

A su vez, el 48,3% califica la administración como buena o excelente, frente a un 39,7% que la considera mala o pésima, mientras que el resto la define como regular.

En relación a la intención de voto, Lula aparece en el primer lugar en todos los escenarios medidos. En el principal escenario de primera vuelta, el mandatario obtiene 46,3% de intención de voto, seguido por Flávio Bolsonaro, con 36,6%. Más atrás aparecen Renan Santos con 7,8%, Ronaldo Caiado con 2,9% y Romeu Zema con 2,0%.

El mercado financiero brasileño comienza a ver a Lula como favorito tras el desgaste de la imagen de Flávio.

El estudio también repitió hipotéticamente la elección de 2022, enfrentando nuevamente a Lula con el expresidente Jair Bolsonaro. En ese caso, Lula alcanza 44,4% de las preferencias, Bolsonaro 41,4% y un 5,6% votaría en blanco o nulo. Ventaja en un eventual balotaje.

La ventaja de Lula también se mantiene en un eventual segundo turno frente a Flávio Bolsonaro. Según Atlas/Bloomberg, el presidente reuniría 48,8% de los votos contra 42,3% del senador, ampliando la diferencia respecto de abril, cuando ambos aparecían técnicamente empatados.

Los resultados reflejan una consolidación de la posición electoral de Lula en un contexto de mejora de su aprobación y de la evaluación de su gobierno, al tiempo que muestran a Flávio Bolsonaro como el principal referente de la oposición de cara a la elección presidencial de octubre.

LPO adelantó que empresarios, banqueros y gestores de inversión de la avenida Faria Lima, el corazón del mercado financiero brasileño, empezaron a considerar a Lula como el principal favorito para las elecciones presidenciales de octubre.

Lula crece en las encuestas y le sacaría 6 puntos a Bolsonaro en segunda vuelta.

El cambio de percepción no responde a un acercamiento ideológico del mercado al gobierno del Partido de los Trabajadores, sino a una evaluación pragmática sobre el escenario electoral.

Según la visión del mercado, el desgaste político de Flávio Bolsonaro y las dificultades que enfrenta para consolidarse como candidato competitivo llevaron a muchos actores del sector financiero a revisar sus pronósticos.

Análisis y proyecciones: La trayectoria de Lula en los últimos años muestra una recuperación política sostenida desde su retorno al centro de la escena electoral. Tras el impacto de la polarización brasileña y la fragmentación del voto opositor, el mandatario volvió a instalarse como figura de orden para parte del electorado moderado y también como opción de previsibilidad para sectores económicos. Si esa tendencia se mantiene, el escenario más probable es una disputa donde el oficialismo llegue con ventaja a primera vuelta y con una posición relativamente cómoda para el balotaje. Sin embargo, la campaña puede alterar ese cuadro: en Brasil, la transferencia de votos y el rechazo personal a los candidatos suelen pesar tanto como la evaluación de gestión.

Evolución reciente del escenario político: En los últimos años, Lula pasó de enfrentar un fuerte desgaste asociado a la polarización y a las secuelas de las crisis políticas brasileñas a reconquistar una imagen más favorable en segmentos clave del electorado. Del otro lado, la oposición fue transitando de una centralidad concentrada en Jair Bolsonaro hacia una puja interna por el liderazgo, con Flávio Bolsonaro emergiendo en esta medición como principal nombre opositor. Esa mutación explica por qué el mercado financiero, tradicionalmente cauteloso, comenzó a leer la elección con un sesgo más pragmático que ideológico: menos interés en afinidades partidarias y más atención a la probabilidad real de victoria.