Soja, trigo, maíz y sorgo: avanza la cosecha y gana ritmo la siembra
La campaña agrícola muestra avances firmes en soja, maíz y sorgo, mientras el trigo acelera su implantación tras una semana con pocas lluvias. La Bolsa de Cereales mantuvo sus proyecciones para cada cultivo.“Dios hizo al trigo para dar pan, y al hombre para mejorarlo”, decía el agrónomo estadounidense William H. Jordan a fines del siglo XIX. Hoy, más de un siglo después, la campaña argentina vuelve a poner a los granos en el centro de la escena: la soja se encamina a cerrar con la mayor producción en siete años y el trigo recupera ritmo de siembra en un contexto climático todavía desafiante.
La cosecha de soja está a punto de concluir con más de 50 millones de toneladas, una marca que la ubica como la mayor producción argentina de la oleaginosa en los últimos siete años. Sin embargo, el volumen aún queda por debajo de las 56 millones de toneladas de la campaña 2018/2019 y lejos del récord de 60 millones alcanzado en 2014/2015.
En paralelo, la siembra de trigo avanza con firmeza sobre las 6,5 millones de hectáreas proyectadas para el ciclo 2026/27, de acuerdo con el Panorama Agrícola Semanal (PAS) de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
A la fecha, la implantación del cereal de invierno cubre el 80,9% del área prevista. Tras una semana con lluvias escasas en gran parte del área agrícola, la actividad recuperó dinamismo y mostró un avance intersemanal de 15,1%.
Aun así, en sectores del centro y sur del área agrícola persiste la falta de piso, por lo que se aguardan mejores condiciones durante julio para completar, dentro de la ventana óptima, la siembra del remanente destinado a ciclos intermedios y cortos.
En cuanto al cultivo ya implantado, el estado general es normal a excelente en toda el área, dado que el 92,9% del trigo se desarrolla con humedad adecuada a óptima.
Respecto de la fenología, las bajas temperaturas están demorando la emergencia de los lotes sembrados más recientemente. Actualmente, el 26,3% del área se encuentra en expansión foliar, mientras que solo el 4%, concentrado principalmente en el norte y en menor medida en el centro-este del área agrícola, inició el macollaje.
En soja, la recolección avanzó 1,1% en la última semana y ya cubre el 99,1% de la superficie apta a nivel nacional, con un rendimiento promedio de 31,4 quintales por hectárea (qq/Ha).
“Mientras que las labores se encuentran prácticamente finalizadas, resta avanzar sobre el sur del área agrícola, donde la falta de piso ha dificultado el ingreso de las cosechadoras”, indicaron desde el informe.
En soja de segunda, la cosecha llegó al 97,8% del área apta, con un promedio de 25,9 qq/Ha, un 22% por encima del promedio de las últimas cinco campañas y un 5% superior al de la campaña previa.
Además, al igual que en soja de primera, se registró un récord de rendimiento para la serie histórica del PAS en la región Norte de La Pampa–Oeste de Buenos Aires, con 31,3 qq/Ha, un 9% por encima del máximo anterior.
En este contexto, la Bolsa de Cereales mantuvo su proyección de producción nacional de soja en 50,1 millones de toneladas.
La magnitud del resultado confirma una tendencia que viene observándose en los últimos años: la producción argentina de soja sigue muy condicionada por la variabilidad climática, la humedad disponible y la ventana de siembra, variables que determinan buena parte del rinde final en el principal complejo exportador del país.
Análisis y proyecciones: si se consolidan rindes altos en zonas clave y no surgen nuevos contratiempos climáticos, la campaña podría sostener una oferta exportable relevante en un momento en que el agro sigue siendo una de las principales fuentes de divisas. En trigo, la mejora del ritmo de siembra puede ayudar a sostener la intención de área, aunque las bajas temperaturas y la humedad en lotes del centro y sur seguirán marcando el pulso de las próximas semanas. En maíz, la persistencia de humedad en grano y suelo todavía introduce demoras, pero el descenso térmico podría acelerar el avance de cosecha. En términos generales, la evolución de la campaña muestra un escenario más favorable que el de ciclos marcados por sequía, aunque la dependencia del clima continúa siendo el factor decisivo para cerrar los números finales.
La evolución de estos cultivos también refleja cambios en la estrategia productiva argentina. En soja, la mejora de los rindes en regiones puntuales muestra una adaptación tecnológica y de manejo más fina, mientras que en trigo la expansión del área proyectada responde a una mayor planificación frente a la necesidad de rotaciones más intensivas. En maíz, la cosecha tardía y la sensibilidad a la humedad siguen obligando a esperar ventanas más secas, algo que en los últimos años se volvió habitual por la creciente incidencia de extremos climáticos. En sorgo, la estabilidad de rindes altos en zonas núcleo confirma que el cultivo conserva un lugar relevante como alternativa en ambientes donde otras gramíneas pueden sufrir más estrés.
Por su parte, la cosecha de maíz con destino a grano comercial alcanza el 52,9% del área apta a nivel nacional, con un rendimiento promedio de 81,5 qq/Ha.
“Las labores mantienen un ritmo acotado, debido a los elevados contenidos de humedad presentes tanto en el grano como en los lotes, condición que continúa retrasando la recolección de los lotes remanentes, principalmente en el centro y sur de Buenos Aires”, describieron.
Luego de las heladas registradas durante las últimas horas sobre el sur bonaerense, se espera que la baja en la humedad de los granos ayude a acelerar el avance de la cosecha en las próximas semanas, siempre que el estado de los lotes permita el ingreso de la maquinaria.
“Bajo este escenario, mantenemos nuestra proyección de producción nacional en 64 millones de toneladas, lo que representa un aumento de 30,6% en comparación con el ciclo anterior, cuando fue de 49 millones de toneladas”, precisó el reporte.
Finalmente, la cosecha de sorgo granífero continúa avanzando y alcanza el 69% del área apta a nivel nacional, con un rendimiento promedio de 42,7 qq/Ha.
Entre las principales regiones productoras, el Centro-Norte de Córdoba sigue sobresaliendo, con un promedio de 56,5 qq/Ha.
Asimismo, tanto el Núcleo Norte como el Sur exhiben rindes de 53,3 y 53,9 qq/Ha, respectivamente, en línea con lo previsto para esta campaña.
“Frente a este escenario, mantenemos nuestra proyección de producción en 2,9 millones de toneladas”, concluyó el informe.
























