Kicillof endurece su estrategia y desafía a La Cámpora

Axel Kicillof reunió en La Plata a su tropa política y marcó límites a cualquier acuerdo condicionado dentro del peronismo. En paralelo, el kirchnerismo busca retener centralidad y evitar una interna abierta.

La historia del peronismo enseña que sus grandes definiciones suelen resolverse entre la disciplina y la disputa: de la épica de la unidad a las internas más crudas, el movimiento ha alternado ambas lógicas desde sus orígenes. En ese marco, Axel Kicillof reunió este jueves en La Plata a intendentes, legisladores y diputados nacionales de su espacio para ordenar fuerzas y enviar un mensaje político claro dentro del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), su línea interna en el peronismo.

“No va a haber unidad con condicionamientos”, afirmó Kicillof ante unos 60 dirigentes que lo escucharon en la capital bonaerense. La frase apuntó de lleno a las tensiones con La Cámpora, sector que busca fijar reglas y límites para acompañar una eventual candidatura del gobernador bonaerense.

Cristina Kirchner ya dejó trascender que Kicillof no es su candidato, y esa definición abrió una nueva etapa de cálculo político en el kirchnerismo, que evalúa distintas estrategias electorales. En respuesta, el gobernador volvió a plantear que el peronismo debe resolver sus candidaturas mediante una PASO o, si el gobierno de Javier Milei elimina esa herramienta, a través de una interna partidaria.

La apuesta de Kicillof se apoya en una certeza cada vez más extendida en su entorno: cree tener amplias chances de imponerse en una competencia interna, lo que reforzaría su legitimidad para proyectar una candidatura presidencial frente a las objeciones dentro del peronismo. En La Plata, incluso, imaginan distintas hipótesis de competencia, desde una PASO con Jorge Brito o con el sanjuanino Sergio Uñac, hasta una disputa con algún dirigente del círculo de Cristina.

Mientras tanto, el kirchnerismo procura esquivar una interna formal y no descarta jugar por fuera si fuera necesario. El plan sería que la ex presidenta encabece una lista y forzar así a la justicia electoral a pronunciarse sobre una eventual impugnación. Ese movimiento le daría a Cristina una centralidad absoluta, tanto en la boleta como en la discusión pública, y podría incluso incluir su presencia en la Boleta Única en Papel. En ese esquema, la principal incógnita pasa por quién sería el compañero de fórmula. Entre las alternativas que se mencionan aparecen Mariano Recalde y Wado De Pedro.

En paralelo, Kicillof evita hablar de su propia candidatura, pero actúa como el conductor de un espacio que busca posicionarse como la principal alternativa para derrotar a los libertarios y devolver al peronismo al poder en 2027. Su estrategia combina prudencia discursiva y construcción territorial, una fórmula que ya empleó el peronismo en otras etapas de reorganización después de derrotas electorales.