Dengue en Panamá: suben los casos y hay una nueva muerte

Panamá cerró la semana epidemiológica 23 con 3.122 casos acumulados de dengue y una nueva defunción confirmada por el Ministerio de Salud. La tendencia muestra un incremento sostenido en las últimas semanas, con la Región Metropolitana a la cabeza del registro nacional.

“Cada recipiente con agua estancada puede convertirse en una fábrica de mosquitos”, advierten desde hace años los especialistas en enfermedades transmitidas por vectores. En Panamá, esa advertencia vuelve a cobrar fuerza: el país acumuló 3.122 casos de dengue hasta la semana epidemiológica 23, correspondiente del 7 al 13 de junio, de acuerdo con el informe más reciente del Ministerio de Salud.

La cifra implica 122 casos más que en la semana 22, cuando el país contabilizaba 3.000 contagios acumulados, lo que representa un incremento semanal de aproximadamente 4,1%. Aunque las autoridades insisten en que el escenario sigue bajo control, la serie de las últimas semanas muestra una tendencia ascendente y persistente, un patrón que suele encender alertas en salud pública porque anticipa mayor presión sobre la red asistencial si no se corta la transmisión a tiempo.

En la semana 18, Panamá acumulaba 2.468 casos; en la 19 subió a 2.581; en la 20 llegó a 2.720; en la 21 alcanzó 2.857; en la 22 pasó a 3.000 y en la 23 cerró en 3.122. En poco más de un mes, se sumaron 654 nuevos contagios.

Del total actualizado, 2.728 casos corresponden a dengue sin signos de alarma, 374 presentan signos de alarma y 20 fueron clasificados como dengue grave. Frente a la semana anterior, los casos sin signos de alarma aumentaron en 96 y los casos con signos de alarma subieron en 26, mientras que los casos graves se mantuvieron sin variación.

La tasa de incidencia nacional también volvió a subir. En la semana 18 era de 52,3 casos por cada 100.000 habitantes; en la semana 20 llegó a 57,6; en la 21 subió a 60,5; en la 22 alcanzó 63,6 y en la 23 llegó a 66,2 casos por cada 100.000 habitantes. El grupo más afectado continúa siendo el de 10 a 14 años, con una tasa de 98,5 casos por cada 100.000 habitantes.

La Región Metropolitana encabeza el reporte nacional con 752 casos, seguida por Colón, con 603; Panamá Oeste, con 315; Bocas del Toro, con 311; San Miguelito, con 270; Panamá Este, con 218; Chiriquí, con 182, y Panamá Norte, con 148. Los corregimientos con más de 100 casos son Tocumen, con 178; Veracruz, con 139, y 24 de Diciembre, con 100.

El informe también confirmó una nueva defunción procedente de Veraguas, con lo que el acumulado nacional ascendió a 10 muertes por dengue. Bocas del Toro y Los Santos reportan tres fallecimientos cada una, mientras que Coclé, Colón, Panamá Norte y Veraguas registran una muerte cada una.

Las hospitalizaciones alcanzaron 395, aunque el Minsa destacó que esa cifra representa una reducción de 24% frente a las 519 hospitalizaciones reportadas en el mismo período de 2025.

El dengue es una enfermedad viral transmitida por el mosquito Aedes aegypti. Sus síntomas más frecuentes incluyen fiebre, dolor de cabeza intenso, dolor detrás de los ojos, malestar general, dolores musculares y articulares, náuseas, vómitos y erupciones en la piel.

La recomendación sanitaria es evitar la automedicación, especialmente con antiinflamatorios como ibuprofeno o aspirina, y acudir a una instalación de salud ante sospecha de la enfermedad.

El cuadro se vuelve peligroso cuando aparecen signos de alarma como dolor abdominal intenso, vómitos persistentes, sangrado de encías o nariz, somnolencia, irritabilidad, dificultad para respirar, sensación de debilidad extrema o frialdad en manos y pies. Estos síntomas pueden anticipar una evolución hacia dengue grave, una condición que requiere atención médica inmediata.

La situación panameña ocurre en medio de una presión regional sostenida. La Organización Panamericana de la Salud reportó que, hasta la semana epidemiológica 20 de 2026, las Américas acumulaban 1.105.019 casos sospechosos de dengue.

Brasil concentra la mayor carga regional, seguido a distancia por países como Colombia, México, Perú y otros territorios con transmisión activa, aunque la OPS advierte que los datos pueden variar por rezagos en la notificación. En la última década, la circulación del dengue en América Latina ha mostrado ciclos de expansión asociados a la densidad del vector, el calor, las lluvias y las dificultades para sostener campañas preventivas en el tiempo.

Análisis y proyecciones: el comportamiento reciente de la curva en Panamá sugiere que el país sigue en una fase de transmisión activa, con foco en áreas urbanas y periurbanas donde el Aedes aegypti encuentra más oportunidades para reproducirse. Si no se intensifican la eliminación de criaderos, la vigilancia comunitaria y la consulta temprana, es probable que la incidencia continúe alta en el corto plazo, con impacto particular en niños y adolescentes, que ya figuran entre los grupos más expuestos. En brotes de este tipo, la experiencia regional muestra que la combinación de control vectorial, educación sanitaria y respuesta rápida ante los signos de alarma es decisiva para evitar un salto mayor en internaciones y muertes.

Evolución del problema: en los últimos años, la estrategia sanitaria en la región pasó de campañas puntuales de limpieza a enfoques más integrales que incorporan vigilancia epidemiológica, eliminación de focos, búsqueda activa de casos y advertencias sobre la automedicación. Sin embargo, la persistencia del mosquito urbano, la acumulación de agua en entornos domésticos y la alta movilidad poblacional han dificultado resultados sostenidos. En Panamá, el aumento continuo de las últimas semanas confirma que la prevención domiciliaria sigue siendo el eslabón más importante para frenar la transmisión.

El Minsa insistió en que la principal medida de prevención sigue siendo eliminar los criaderos del mosquito: recipientes con agua acumulada, botellas, latas, neumáticos, tanques destapados y objetos en desuso dentro o alrededor de las viviendas. El aumento constante de la incidencia muestra que el país aún no puede bajar la guardia.