Encontraron pertenencias de un turista en la Garganta del Diablo y buscan establecer su paradero

El hallazgo de objetos personales sobre la pasarela de la Garganta del Diablo activó un amplio operativo en el Parque Nacional Iguazú. La Justicia y las fuerzas de seguridad trabajan con la hipótesis principal de un suicidio.

“La seguridad de los visitantes es la prioridad absoluta”, repiten desde hace años los administradores de parques naturales en todo el mundo, y casos como el de la Garganta del Diablo muestran por qué: un simple objeto abandonado puede activar un operativo de gran escala en cuestión de minutos.

Personal de Parques Nacionales encontró pertenencias de un turista sobre la pasarela de la Garganta del Diablo, en el Parque Nacional Iguazú, lo que derivó en un operativo para intentar establecer su paradero.

Según la información oficial, en el lugar fueron hallados un teléfono celular, un Documento Nacional de Identidad, dinero en efectivo, prendas de vestir, anteojos y un manuscrito deteriorado por el agua.

Las pertenencias corresponden a M.A.S., un joven domiciliado en la localidad bonaerense de Cañuelas, quien había ingresado al parque el viernes al mediodía. Además, se encontraba alojado en un hotel céntrico desde el día anterior y nunca regresó.

Tras el hallazgo, intervino personal de la Policía de Misiones, Policía Científica, Parques Nacionales y la Justicia, que ordenó además la participación de la Prefectura Naval Argentina en las tareas de rastreo.

En paralelo al operativo, fuentes oficiales indicaron a LA NACION que la principal hipótesis gira en torno a un suicidio.

La investigación continúa en curso para determinar con precisión lo ocurrido y tratar de encontrar al turista.

En los últimos años, el Parque Nacional Iguazú ha reforzado su perfil de alto control operativo: el aumento del turismo, la exposición constante de visitantes a zonas de riesgo y la circulación de imágenes virales de imprudencias obligaron a las autoridades a insistir con protocolos más estrictos. En ese marco, la Garganta del Diablo sigue siendo uno de los puntos más sensibles del circuito por la potencia del agua, el ruido, la humedad y la cercanía de sectores donde un paso en falso puede terminar en tragedia.

La evolución de este tipo de episodios también ha cambiado la forma en que actúan las autoridades. Antes, muchos incidentes quedaban reducidos a una intervención local; hoy, la respuesta suele involucrar a múltiples organismos, desde fuerzas provinciales hasta la Justicia y, en casos necesarios, a la Prefectura. Esa coordinación busca reducir los tiempos de reacción y preservar evidencia, algo clave cuando existen hipótesis judiciales más delicadas, como en este caso.

Una imprudencia el lado brasileño

Semanas atrás, un episodio de riesgo ocurrido en el lado brasileño del Parque Nacional Iguazú volvió a poner en foco las conductas indebidas de algunos visitantes dentro de las pasarelas.

En ese caso, un turista se arrojó al agua desde una de las estructuras para intentar recuperar su teléfono celular, en una zona de alta peligrosidad situada a pocos metros de uno de los saltos.

El hecho quedó registrado en distintos videos tomados por otros visitantes, en los que se observa cómo el hombre se sostiene de la baranda, pierde el equilibrio y cae al agua.

Tras el episodio, las autoridades del parque recordaron que está expresamente prohibido sobrepasar o trepar las barandas, incluso para recuperar objetos personales, debido al riesgo que implica.

Además, indicaron que ante la caída de elementos al río, los visitantes deben dar aviso al personal habilitado para que evalúe la situación, sin intervenir por cuenta propia.

El turista fue asistido por equipos de seguridad y posteriormente retirado del circuito, mientras que desde la administración del parque reforzaron las recomendaciones para evitar situaciones similares.