Insaurralde: la fiscalía pidió su detención en la causa por presunto enriquecimiento ilícito
El fiscal Sergio Mola solicitó la detención del exintendente de Lomas de Zamora y exjefe de Gabinete bonaerense, Martín Insaurralde, y de su exesposa Jesica Cirio. La medida quedó ahora en manos del juez federal Luis Armella, que deberá resolver si la concede.
«El dinero habla, pero no siempre dice la verdad»: la frase suele resumir la larga historia de las investigaciones por enriquecimiento ilícito, una figura que en la Argentina ha expuesto a dirigentes de alto perfil durante décadas. En ese mismo terreno se inscribe ahora la causa que sacude a Martín Insaurralde y a Jesica Cirio, con un pedido de detención que volvió a colocar el expediente en el centro de la escena judicial y política.
El fiscal Sergio Mola pidió la detención del exintendente de Lomas de Zamora y exjefe de Gabinete de Axel Kicillof, Martín Insaurralde, y de su exesposa Jesica Cirio, en la causa que los investiga por presunto enriquecimiento ilícito.
La solicitud fue presentada ante el juez federal Luis Armella, quien deberá definir si la hace lugar. Según fuentes judiciales consultadas por LA NACION, la posibilidad de que el magistrado la otorgue aparece, al menos por ahora, como baja, ya que no estarían reunidos los requisitos habituales para ordenar una captura.
El expediente se vio sacudido el sábado pasado por la difusión de videos de 2023 en los que Cirio aparece contando millones de dólares en el vestidor de la casa que compartía con Insaurralde, imágenes que fueron difundidas por LA NACION.
De acuerdo con el planteo fiscal, después de la aparición de esos registros existe riesgo de fuga y también de entorpecimiento de la investigación. Mola sostuvo que Insaurralde podría intentar ocultar pruebas o presionar a testigos, argumentos con los que justificó el pedido de detención.
En paralelo, el fiscal reclamó una inspección ocular en la vivienda del country de San Vicente donde, presuntamente, habrían sido grabados los videos de Cirio.
El objetivo es verificar si el vestidor donde se observan fajos de dólares corresponde efectivamente a esa propiedad. Se trata de una medida de prueba clásica en causas de este tipo, ya que la constatación del escenario filmado puede ser clave para sostener la autenticidad de las imágenes y su vinculación con el inmueble investigado.
Ni Insaurralde ni su exmujer viven hoy en esa casa. Ella se separó y luego se volvió a casar, mientras que el exjefe comunal bonaerense reside en su histórica vivienda del centro de Banfield.
Además, Mola pidió peritar celulares, dos tablets y tres pendrives hallados en el departamento de Cirio, en Ortega y Gasset 1661, piso 18, en Palermo, para determinar si en esos dispositivos se encuentran los videos.
Insaurralde está acusado en este expediente de enriquecimiento ilícito y también de lavado de dinero. La investigación se abrió luego de que, en 2023, fuera fotografiado navegando por el Mediterráneo en el yate Bandido, acompañado por Sofía Clerici.
Esa imagen, que desató un fuerte impacto público y político, reactivó un debate recurrente en la Argentina sobre la exposición patrimonial de funcionarios y exfuncionarios, especialmente cuando sus ingresos declarados no parecen coincidir con su nivel de vida.
Insaurralde fue intendente de Lomas de Zamora entre 2009, cuando asumió en reemplazo de Jorge Rossi, y 2021, cuando pidió licencia para convertirse en jefe de Gabinete del gobierno de Axel Kicillof.
Su desembarco en la administración bonaerense se produjo tras una gestión de la expresidenta Cristina Kirchner ante el mandatario provincial, un dato que en su momento reforzó su peso político dentro del oficialismo.
El domingo pasado, además, la Justicia halló cocaína y armas en el departamento de Palermo donde vive Jésica Cirio con su nueva pareja, Nicolás Trombino, según constancias judiciales a las que accedió LA NACION.
Efectivos de la Gendarmería Nacional que llevaron adelante el allanamiento realizaron en el lugar un test de orientación que dio positivo para cocaína, de acuerdo con el expediente en el que se investiga a Insaurralde por lavado de dinero y supuesto enriquecimiento ilícito.
Análisis y proyecciones: en causas de presunto enriquecimiento ilícito, el pedido de detención suele marcar un umbral procesal sensible: no sólo expresa la convicción fiscal de que podría haber riesgo procesal, sino que también busca asegurar el avance de medidas probatorias que podrían perder eficacia con el paso del tiempo. En términos históricos, este tipo de expedientes suele apoyarse en tres ejes: trazabilidad patrimonial, autenticidad de la evidencia audiovisual y vínculos entre bienes, viajes y nivel de ingresos. Si la Justicia convalida parte de esos extremos, la investigación podría escalar hacia nuevas imputaciones o medidas cautelares patrimoniales; si no lo hace, el caso igualmente seguirá siendo relevante por el impacto público de las imágenes y por el efecto político que ya provocó.
Evolución reciente del caso y de sus protagonistas: en los últimos años, la situación de Insaurralde pasó de la centralidad política en Lomas de Zamora y luego en la Provincia de Buenos Aires a una exposición judicial creciente, con un deterioro notorio de su imagen pública tras la foto del Mediterráneo y la aparición posterior de los videos de Cirio. En paralelo, Jesica Cirio, que durante años sostuvo una fuerte presencia mediática, quedó asociada al expediente por la circulación de material audiovisual y por los hallazgos en su departamento. El eje de la causa también se desplazó: de una discusión sobre patrimonio y estilo de vida, a una investigación más amplia sobre posibles maniobras de lavado, custodia de pruebas y eventuales responsabilidades penales.
























