Recorte del poder digital en LLA tras tensiones internas y planes para ampliarlo
En política se repite desde hace años que quien controla la conversación en redes puede definir la agenda pública; la campaña de 2016 en Estados Unidos fue un ejemplo temprano de ese fenómeno global. Ahora, en Argentina, La Libertad Avanza intenta reorganizar su presencia digital para no perder ese terreno clave.
En redes sociales, que fueron desde la campaña electoral de 2023 el hábitat natural de La Libertad Avanza (LLA), la hegemonía se fue resquebrajando por crisis comunicacionales como el caso de $LIBRA y Adorni, pero sobre todo por la interna entre el asesor Santiago Caputo y Karina Milei.
Con la reelección de Javier Milei como horizonte, la secretaria general de la Presidencia busca recuperar ese predominio en el ecosistema digital. Desde hace meses, dirigentes de su confianza trabajan en ampliar el equipo de comunicación y reforzar la presencia en redes, más allá del circuito dominado hoy por las Fuerzas del Cielo.
En ese proyecto aparecen figuras con trayectoria en el armado libertario como Santiago Oría, director de Realización Audiovisual de la Presidencia y hombre cercano a los hermanos Milei, y la diputada nacional Lilia Lemoine. Ambos acompañan al Presidente desde su primera campaña y, ante el progresivo repliegue de sectores alineados con Caputo, elevaron su perfil público.
Iñaki Gutiérrez, quien se reunió con el presidente en Casa Rosada a fines de mayo, y Shariff Menem también estarían colaborando en la iniciativa. LA NACION intentó contactarlos; al cierre de esta nota Menem no había respondido y Gutiérrez prefirió no hacer declaraciones.

Esta semana, tras la revelación del jefe de gabinete sobre la omisión de declarar 500.000 dólares, Oría y Lemoine salieron a respaldar al funcionario en redes. Entre los referentes de las Fuerzas del Cielo imperó el silencio.
Listo, explicó todo perfecto y completo Adorni. Quedó clarísimo que NO ROBÓ y que EL PERIODISMO MINTIÓ ALEVOSAMENTE.
— Santiago Oría (@Santiago_Oria) June 11, 2026
La Justicia va a poner punto final al asunto y va a quedar claro que Manuel es inocente. FIN.
Btw, hoy buena parte del periodismo hizo un PAPELÓN hablando de…
Hace un mes, ambas tribus se enfrentaron públicamente en X: el asesor presidencial y el influencer acusaron a Martín Menem de manejar una cuenta anónima que replicaba críticas contra los hermanos Milei. El Presidente trató de bajar el tono, dijo que parte del contenido había sido “prefabricado” y que Oría contaba con un video que validaba esa hipótesis.
Parisini pidió entonces que “no le mientan más” a Milei y desde las Fuerzas del Cielo presionaron a Oría para que presentara pruebas. En las semanas siguientes el vínculo entre ambos sectores siguió deteriorándose con fuego cruzado entre Romo y la concejala María Amoroso.

Según pudo saber LA NACION, Oría colabora además con Contra Relato, un medio digital afín a la Casa Rosada. La estética de ese proyecto en redes recuerda al de la Derecha Diario, donde algunos dirigentes vinculados a las corrientes “celestiales” tienen influencia.
En el entorno de Karina minimizan el clima hostil que se percibe en redes y aseguran que los intentos por abrir la estrategia digital de LLA a nuevos actores no responden exclusivamente a esas disputas. “No es contra nadie”, dijo a este medio una fuente cercana al proyecto que reservó su nombre. “Obviamente, de cara al 2027, hay que moverse más, sumar gente”.
El propósito declarado es ampliar en lugar de reemplazar. En la conducción del oficialismo buscan no depender únicamente de la estructura de Caputo, especialmente luego de las tensiones con “Lule” Menem y Sebastián Pareja, dos colaboradores de Karina Milei con peso en el armado territorial de LLA.
Un dirigente bonaerense señaló que se intentará unificar criterios comunicacionales: “Karina Milei es el jefe. Ella ordena”, explicó, sin entrar en definiciones sobre el porvenir de los celestiales. Lemoine, por su parte, afirmó que ese sector también responde a la hermana presidencial y que la intención no es desplazar a nadie sino ocupar espacios hoy vacantes.

“Las Fuerzas del Cielo encarnan el espíritu combativo de LLA, del mileísmo joven de las redes, que me encanta y responden a Karina, pero quizás por el rango etario es un nicho específico”, afirmó la diputada a LA NACION. “Hay muchísima gente que no se identifica con la onda de las Fuerzas del Cielo y busca referentes con los que se sienta más afín; eso es lo que estamos haciendo: abrir el abanico para que puedan participar todos los que quieran”.
La propuesta apunta a cobijar a sectores que no se ven representados por esa corriente o que no usan X como plataforma principal. Para Lemoine, es clave incorporar referentes y comunicadores que comprendan la impronta de cada espacio para potenciar el mensaje oficial.

Ese espíritu fue el eje de una reunión con influencers en La Rural, donde participaron figuras como Sergio “Tronco” Figliuolo, diputado y streamer; Iván Dubois, parlamentario del Mercosur; y el legislador bonaerense Diego Valenzuela.
El encuentro precedió a otra cita en la que Milei recibió en Casa Rosada a militantes digitales del entorno; en mayo invitó a más influencers a la Quinta de Olivos para agradecerles su trabajo en la “batalla cultural”.
“Fuimos elegidos algunos influencers que damos la batalla cultural en las redes, pero no fue para armar ningún equipo de trabajo”, dijo a LA NACION Flavio Arenales, participante del encuentro en la sede de gobierno. La reunión había sido organizada por Oría y su mano derecha, Macarena Jimena Rodríguez.

“Javier Milei nos agradeció por nuestro trabajo. A nosotros lo que más nos retribuye es el reconocimiento”, explicó Arenales. “Y nos llevamos algo claro: hay que seguir dando la batalla cultural. Cada uno tiene una manera de hacerlo. No somos una manada”.
En LLA sostienen que las reuniones en Casa Rosada y en la residencia presidencial buscaban distinguir a figuras que acompañan al Presidente desde hace tiempo, más que consolidar una estructura de comunicación vertical. En paralelo, Karina Milei trabaja para llegar a la próxima campaña con una tropa digital más numerosa y orgánica.
Análisis y proyecciones
La intención de diversificar el ecosistema comunicacional de LLA responde a una lógica conocida en estudios de comunicación política: cuando una fuerza concentra su discurso en un conjunto reducido de emisores corre el riesgo de fragmentación y desgaste reputacional ante crisis puntuales. Si Karina Milei logra sumar voces que operen en distintas plataformas, podrá mitigar la dependencia de un solo circuito y ampliar el alcance demográfico. Sin embargo, esa diversificación también puede multiplicar fricciones internas y complicar la uniformidad del mensaje durante momentos de crisis, algo que estudios sobre agenda-setting y redes sociales han señalado como una tensión estructural en organizaciones políticas digitalizadas.
De cara a 2027, las proyecciones indican dos escenarios plausibles: en uno, la ampliación del equipo digital permite recuperar audiencias moderadas y consolidar el relato oficial fuera de X; en el otro, la coexistencia de múltiples núcleos comunicacionales profundiza competiciones internas que erosionan la eficacia narrativa. Además, la profesionalización del entorno digital implicará mayores riesgos de escrutinio público y judicial sobre contenidos y financiamientos, lo que exige protocolos y coordinaciones más estrictas.
Evolución reciente hasta octubre de 2023
Hasta octubre de 2023 se observó en Argentina una acelerada profesionalización de las estrategias digitales: desde 2015 y con especial intensidad en ciclos posteriores, los equipos políticos incorporaron microinfluencers, producción audiovisual propia y tácticas de viralización. En ese contexto, La Libertad Avanza construyó una presencia potente en redes durante la campaña de 2023, apoyada en emisores jóvenes y combativos. Con el tiempo, la consolidación de liderazgos internos (asesores técnicos, creativos y operativos) generó estructuras que, si bien efectivas para movilizar, se volvieron vulnerables a disputas personales y a crisis comunicacionales, como las señaladas en esta nota.
La postura de los actores principales también cambió: mientras Caputo emergió como figura central en la operativa digital, otros dirigentes y cercanos a los Milei optaron por desplegar canales alternativos y propuestas estéticas distintas. Esa dinámica —la tensión entre centralización operativa y diversificación estratégica— es la que hoy motiva el esfuerzo por ampliar la base comunicacional sin perder control del relato.




















