La Comisión ordena acceso a WhatsApp para chatbots de la competencia
La Comisión Europea dictó una orden provisional inédita en 17 años para evitar que el cierre de acceso a WhatsApp por parte de Meta frene la competencia en asistentes de IA, obligando a la compañía a permitir la conexión de rivales a la plataforma.
“La Comisión Europea no había dictado una medida cautelar comparable en 17 años”, subraya el contexto regulatorio en el que las autoridades de competencia de la Unión Europea ordenaron el martes a Meta Platforms que conceda a los chatbots de inteligencia artificial (IA) de la competencia acceso a WhatsApp, mientras examinan si la compañía abusó de su peso en el mercado al bloquear el acceso a la aplicación de mensajería.
La decisión de la Comisión Europea de imponer una medida cautelar contra Meta —la primera en 17 años— responde a las denuncias presentadas por The Interaction Company de California, desarrolladora del asistente de IA Poke.com, la startup francesa de IA Agentik y un competidor español.
Esas reclamaciones llevaron a la Comisión, órgano de la UE encargado de supervisar la competencia, a abrir una investigación en diciembre del año pasado. Dos meses después presentó cargos contra Meta por presunto incumplimiento de las normas antimonopolio comunitarias.
“En mercados en rápida evolución, la competencia puede perderse mucho antes de que se adopte una decisión definitiva”, dijo en un comunicado la comisaria de Competencia de la UE, Teresa Ribera.
“Estas medidas provisionales salvaguardarán la competencia en el creciente mercado de los asistentes de IA, al preservar un punto de entrada clave para llegar a los consumidores en Europa —WhatsApp— y permitir que las empresas de IA innoven, crezcan y alcancen su pleno potencial”, añadió la Comisión en su exposición de motivos.
Meta reaccionó con críticas a la orden de la Comisión. “La Comisión Europea ha decidido que OpenAI y algunas de las mayores empresas del mundo pueden utilizar el producto de pago WhatsApp Business de forma gratuita”, afirmó un portavoz de Meta por correo electrónico. “Se trata de una extralimitación regulatoria subvencionada por las numerosas empresas europeas que pagan. Recurriremos la decisión”.
Según la Comisión, en octubre del año pasado Meta impidió a servicios de IA competidores el acceso a su interfaz de programación de aplicaciones (API) de WhatsApp for Business —que permite a empresas y asistentes automatizados integrarse con la plataforma de mensajería—, mientras que mantuvo el acceso para su propio asistente, Meta AI.
En marzo la compañía permitió nuevamente el acceso a terceros, pero condicionado al pago de una cuota, una modificación que despertó la objeción de la Comisión por considerarla potencialmente discriminatoria y lesiva para la competencia.
Por la medida provisional adoptada ahora, Meta debe restablecer el acceso de los competidores a la API de WhatsApp for Business en los mismos términos y condiciones que existían antes de octubre, y dispone de un plazo de cinco días hábiles para cumplirlo.
Si la investigación concluye que Meta infringió las normas antimonopolio de la UE, la empresa se enfrenta a una multa de hasta el 10% de su facturación anual mundial.
Análisis y Proyecciones: La orden provisional de la Comisión busca evitar daños irreversibles en un mercado que crece con rapidez: los asistentes de IA dependen de puntos de acceso masivos como WhatsApp para alcanzar usuarios y entrenar servicios. Si Meta cumple y restablece el acceso, es probable que aumente la competencia en asistentes integrados en mensajería, lo que podría acelerar innovación y diversificación de ofertas para consumidores europeos. En cambio, si Meta recurre y obtiene suspensión de la medida, el proceso judicial podría alargarse y mantener la incertidumbre para startups que necesitan conectividad para competir.
Desde una perspectiva regulatoria, este caso puede sentar un precedente sobre cómo se aplican las normas tradicionales de competencia a los ecosistemas digitales donde la interoperabilidad y el acceso a datos y APIs son claves. La posibilidad de sanciones económicas y remedios de acceso forzado presiona a las grandes plataformas a revisar modelos comerciales basados en el control exclusivo de puntos de entrada.
Evolución del caso y cambios de postura: En los últimos años la dinámica entre plataformas dominantes y reguladores se ha tensado: la Unión Europea ha mostrado una mayor disposición a intervenir en mercados digitales, ampliando su caja de herramientas con normas como el Digital Markets Act y fortaleciendo la vigilancia antimonopolio en sectores tecnológicos. En esta disputa concreta, las posturas han variado: Meta pasó de cerrar el acceso a la API en octubre, a reabrirla a cambio de una tarifa en marzo; los reclamantes —pequeñas empresas de IA y un competidor español— optaron por la vía de denuncia ante Bruselas, que respondió abriendo investigación en diciembre y presentando cargos posteriormente. La Comisión, por su parte, ha aprobado ahora una intervención provisional que refleja una estrategia más activa para preservar competencia en mercados emergentes.
Con información de AP























