Tapia renovó hasta 2030 el contrato con la empresa de Javier Faroni y crecen las preguntas sobre el manejo de fondos de la AFA

Mientras la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) continúa bajo observación judicial por distintas investigaciones vinculadas a su administración financiera, salió a la luz una decisión adoptada por su presidente, Claudio "Chiqui" Tapia, que agrega nuevos interrogantes sobre el manejo de los recursos generados por la Selección Argentina y los negocios internacionales de la entidad.

Según documentación incorporada a expedientes judiciales, la AFA prorrogó hasta el 31 de diciembre de 2030 el contrato que mantiene con TourProdEnter LLC, una empresa radicada en Miami vinculada al empresario teatral Javier Faroni y a su esposa, Erica Gillette. La renovación fue firmada el 15 de octubre de 2025, más de un año antes del vencimiento previsto para el acuerdo original.

Una renovación anticipada

El primer convenio entre la AFA y TourProdEnter había sido firmado en diciembre de 2021. Ese contrato otorgaba a la firma facultades para actuar como agente comercial y de cobro en operaciones internacionales vinculadas a patrocinios, derechos audiovisuales y partidos amistosos de la Selección Argentina. A cambio, la empresa percibía una comisión del 30% de los ingresos gestionados y un adicional por servicios logísticos.

La novedad ahora es que la renovación se concretó catorce meses antes del vencimiento original y, según surge de los documentos analizados por la Justicia, amplió considerablemente las funciones de la compañía.

Más facultades para administrar fondos

De acuerdo con los informes incorporados a la investigación, TourProdEnter dejó de ser únicamente una firma encargada de la cobranza internacional para asumir tareas vinculadas a la administración operativa de pagos de la AFA. El nuevo contrato también contempla la posibilidad de gestionar transferencias, administrar determinados movimientos financieros y canalizar pagos vinculados a operaciones internacionales.

Los investigadores consideran que este cambio representa una ampliación sustancial del poder de la empresa sobre recursos generados por la actividad comercial de la entidad deportiva.

El rol de la Justicia

La renovación contractual aparece mencionada en un extenso dictamen del fiscal Emilio Guerberoff, quien analiza balances, transferencias y movimientos financieros vinculados a la AFA y a empresas relacionadas con TourProdEnter. El funcionario judicial sostuvo que la prórroga y la ampliación de facultades merecen una investigación más profunda para determinar si existieron irregularidades en la administración de fondos.

El fiscal también cuestionó la falta de referencias claras al vínculo contractual en distintos balances presentados por la entidad futbolística y señaló que determinadas operaciones podrían haber dificultado la trazabilidad de los recursos.

Un contexto de creciente presión judicial

La aparición de este nuevo contrato se produce en medio de un escenario complejo para la conducción de la AFA.

Durante los últimos meses se multiplicaron las investigaciones relacionadas con la administración de la entidad, incluyendo causas vinculadas a cuestiones tributarias, balances contables, movimientos financieros internacionales y el funcionamiento de empresas contratadas para gestionar ingresos provenientes del exterior.

Paralelamente, organismos de control impulsaron auditorías y mecanismos de supervisión sobre distintos aspectos de la gestión administrativa y financiera de la institución.

Los argumentos de la conducción de la AFA

Según el texto de la renovación contractual, la extensión hasta 2030 se justificó por la "buena performance" de la empresa y por la necesidad de garantizar continuidad operativa en distintas jurisdicciones internacionales donde la AFA desarrolla actividades comerciales.

Hasta el momento, la entidad no difundió una explicación pública específica sobre las razones que motivaron la ampliación anticipada del contrato ni sobre los cambios incorporados respecto del acuerdo original.

Una discusión que trasciende al fútbol

El caso vuelve a poner en debate un aspecto central de las organizaciones deportivas modernas: el control de los ingresos generados por marcas globales.

Tras la obtención de la Copa del Mundo y la consolidación de la Selección Argentina como uno de los productos deportivos más valiosos del planeta, los contratos comerciales asociados a la AFA adquirieron una magnitud económica inédita.

Precisamente por ese motivo, especialistas en derecho deportivo y transparencia institucional sostienen que la gestión de esos recursos exige mecanismos de control cada vez más rigurosos, especialmente cuando involucran sociedades radicadas en el exterior y estructuras financieras complejas.

La investigación judicial continúa abierta. En las próximas semanas podrían conocerse nuevas medidas destinadas a esclarecer cómo se administraron los fondos generados por la actividad internacional de la AFA y cuál fue exactamente el alcance de las facultades otorgadas a TourProdEnter durante los últimos años.