Milei dispuso la salida de Ricardo Echegaray de la Aduana

El gobierno anunció la desvinculación administrativa de Ricardo Echegaray luego de una sentencia penal que lo encontró responsable por administración fraudulenta agravada; la resolución de ARCA aplica la inhabilitación perpetua ordenada en la causa.

«El poder tiende a corromper; el poder absoluto corrompe absolutamente», advirtió la célebre reflexión histórica al reflotarse hoy la salida del funcionariado: el gobierno de Javier Milei decidió este jueves cesar a Ricardo Echegaray de la Aduana, dependiente de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), después de que el exfuncionario fuera condenado por administración fraudulenta agravada en perjuicio de la administración pública y quedara inhabilitado para ejercer cargos públicos.

Según el documento al que accedió LA NACION, Echegaray fue notificado este jueves a través de la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA).

El extitular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) durante la gestión de Cristina Kirchner contaba con más de 30 años de trayectoria en la administración pública.

En los considerandos de la resolución, ARCA consignó que “en función de lo requerido por el Ministerio Público, se procedió a consultar el estado procesal de la causa en cuestión en la página web de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, de la cual surge que por resolución del 12 de mayo de 2026, agregada como adjunto al orden 10, fue declarado inadmisible por la citada Cámara, el Recurso Extraordinario Federal presentado por el mencionado agente”.

“Al respecto, el Régimen Disciplinario Unificado aprobado por la Disposición N° 185 (AFIP) del 26 de mayo de 2010 en su artículo 10 establece las causales de exoneración y, en particular, el inciso 7 reza: ‘(...) Imposición de pena principal o accesoria de inhabilitación absoluta o especial para el ejercicio de la función pública (…..)’“, añadió el organismo tributario.

Las razones

En su artículo 1°, la resolución de ARCA dispuso “hacer efectiva la orden judicial de inhabilitación especial perpetua para ejercer la función pública dispuesta mediante sentencia del 16 de diciembre de 2021, en el marco de la causa N°CFP 4943/2016 y, en consecuencia, exonerar Echegaray, de conformidad con lo dispuesto en el inciso 7) del artículo 10 y tercer párrafo del artículo 11, del Régimen Disciplinario Unificado aprobado por la Disposición N° 185”.

Ricardo Echegaray

En su artículo 2, solicitó además “hacer saber al nombrado que, con el dictado de la presente disposición, queda agotada la vía administrativa y que contra la misma podrá interponer, a su opción, recurso de reconsideración o de alzada, en los términos de los artículos 84, 93, 94 y concordantes del Reglamento de Procedimientos Administrativos”.

La condena

La Cámara Federal de Casación Penal había confirmado el 5 de marzo último la condena de cuatro años y ocho meses de prisión contra Echegaray en una causa donde se lo encontró culpable de haber favorecido a Oil Combustibles, que retuvo 8000 millones de pesos en impuestos a los combustibles.

Los jueces de la Sala I de la Cámara Federal de Casación, Daniel Petrone, Diego Barroetaveña y Javier Carbajo, rechazaron de manera unánime el recurso interpuesto por la defensa de Echegaray y dejaron firme la condena.

El exfuncionario había sido sentenciado el 30 de abril de 2024 por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal 3 a la pena de cuatro años y ocho meses de prisión, junto con la inhabilitación especial perpetua para ejercer la función pública.

Agencia de recaudación y control aduanero (ARCA)

La Justicia lo condenó como autor penalmente responsable del delito de administración fraudulenta agravada, cometida en perjuicio de la administración pública.

La defensa de Echegaray había solicitado que se anulara el fallo, al argumentar una supuesta violación a la garantía de imparcialidad por parte de los magistrados del tribunal oral.

El juicio

Los entonces accionistas de Oil Combustibles Cristóbal López y Fabián de Sousa fueron absueltos en ese proceso. El fallo permanece en estudio de la Corte Suprema de Justicia.

La defensa de Echegaray había solicitado que se anulara el fallo, al argumentar una supuesta “violación a la garantía de imparcialidad” por parte de los magistrados del tribunal oral. Afirmó que habían valorado de forma doble su cargo como máxima autoridad de la AFIP para agravar la pena.

Echegaray fue condenado a 4 años y 8 meses de prisión

Análisis y proyecciones

La exoneración administrativa de un funcionario con larga trayectoria plantea efectos de corto y mediano plazo: jurídicamente, abre una nueva etapa de recursos y planteos ante la vía administrativa y la Corte Suprema; políticamente, puede profundizar la polarización entre quienes exigen mayor control sobre la gestión pública y quienes denuncian persecución política. Desde la perspectiva institucional, la aplicación del Régimen Disciplinario Unificado refuerza el precedente de que las condenas penales con inhabilitación producen consecuencias administrativas automáticas, lo que suele traducirse en una mayor cautela por parte de cuadros técnicos y políticos al ejercer funciones sensibles de recaudación y control aduanero.

En términos prácticos, es probable que la Agencia y los organismos vinculados implementen revisiones internas de procedimientos de control y supervisión para evitar riesgos reputacionales y operativos; en el plano judicial, puede esperarse la continuación de apelaciones y la posible revisión por instancias superiores. A nivel de opinión pública y inversores, episodios de este tipo suelen aumentar la demanda de transparencia y reformas institucionales, aunque su impacto real dependerá de la consistencia normativa y de la capacidad del Estado para renovar controles sin desestabilizar la operatoria fiscal y aduanera.

Evolución y posturas

En los últimos años previos a octubre de 2023, la figura de Ricardo Echegaray estuvo asociada al rol central de la AFIP durante el período 2008-2015, una etapa caracterizada por políticas fiscales activas y frecuentes controversias con sectores empresariales. El caso Oil Combustibles y las investigaciones sobre retenciones impositivas formaron parte de una oleada de causas que, desde mediados de la década de 2010, ampliaron el debate sobre la judicialización de la política en Argentina.

Por su parte, la retórica pública de figuras de la órbita política que hasta 2023 proponían una reducción del tamaño del Estado y mayores controles sobre la gestión pública —representada por actores emergentes del espectro liberal y conservador— contrastaba con defensas cerradas de cuadros técnicos formados en organismos como la AFIP durante gobiernos anteriores. Ese desplazamiento discursivo, que ya se percibía hasta 2023, explica en parte la cifra pública y mediática que rodea ahora la aplicación de sanciones administrativas y penales: el cruce entre resolución judicial y decisión ejecutiva suele intensificar la discusión sobre limpieza institucional y sanción ejemplar.