Chevron redobla su apuesta por Vaca Muerta con una inversión récord de USD 13.800 millones

La petrolera que llegó cuando pocos creían en el shale argentino impulsa ahora el mayor desembolso de su historia en el país

Mucho antes de que Vaca Muerta se convirtiera en una de las grandes promesas energéticas del mundo, Chevron ya había decidido apostar por el potencial de la formación neuquina. Más de una década después de aquel desembarco pionero junto a YPF, la compañía estadounidense vuelve a dar un paso decisivo: anunció un plan de inversión por USD 13.800 millones que podría transformarse en el mayor proyecto individual de su historia en la Argentina.

La iniciativa fue presentada para adherir al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y estará enfocada en el desarrollo del área El Trapial, una de las zonas con mayor potencial petrolero dentro de Vaca Muerta. Según la empresa, el proyecto contempla una expansión masiva de la producción no convencional durante los próximos años.

Un socio histórico de Vaca Muerta

La relación entre Chevron y Vaca Muerta comenzó en 2013, cuando la petrolera estadounidense firmó un acuerdo estratégico con YPF para desarrollar el bloque Loma Campana. En aquel momento, el shale argentino todavía era visto con escepticismo por gran parte de la industria internacional.

La apuesta resultó determinante para demostrar la viabilidad técnica y económica de los hidrocarburos no convencionales en la Argentina. Con el paso de los años, Loma Campana se convirtió en uno de los principales yacimientos productores del país y en un modelo para posteriores desarrollos.

Hoy, cuando Vaca Muerta ya representa la mayor parte del crecimiento petrolero argentino, Chevron vuelve a ubicarse entre los protagonistas de una nueva etapa de expansión.

Una inversión alineada con el boom energético

El anuncio de Chevron se produce en medio de una verdadera carrera de inversiones en la cuenca neuquina.

Durante los últimos meses, varias compañías presentaron proyectos multimillonarios para incrementar la producción de petróleo y gas. YPF solicitó su ingreso al RIGI con el proyecto LLL Oil, que prevé inversiones por USD 25.000 millones en los próximos 15 años y exportaciones estimadas en más de USD 100.000 millones durante su vida útil.

También Pluspetrol anunció un programa de USD 12.000 millones para expandir su actividad en áreas estratégicas de Vaca Muerta, mientras que otras operadoras avanzan con planes de crecimiento asociados a nuevos oleoductos y terminales de exportación.

La magnitud de estos desembolsos refleja la confianza del sector en la capacidad de la formación neuquina para transformarse en uno de los grandes polos exportadores de energía del hemisferio occidental.

El papel clave del RIGI

Desde el Gobierno de Javier Milei consideran que el RIGI es una herramienta central para atraer inversiones de largo plazo en sectores estratégicos.

El régimen ofrece beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios destinados a proyectos de gran escala. Chevron destacó específicamente las mejoras regulatorias implementadas por la administración nacional como uno de los factores que favorecen la llegada de nuevos capitales al sector energético.

La aprobación definitiva del proyecto todavía depende de evaluaciones oficiales, aunque en la industria existe optimismo respecto de su avance.

Un futuro cada vez más ligado a las exportaciones

La expansión de Chevron no solo apunta a incrementar la producción de petróleo. Forma parte de una estrategia más amplia destinada a convertir a la Argentina en un exportador energético de relevancia global.

El crecimiento de Vaca Muerta está acompañado por inversiones en infraestructura, incluyendo el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), una obra que permitirá aumentar significativamente la capacidad exportadora del país y facilitar la salida de crudo hacia los mercados internacionales.

Si los planes anunciados se concretan, Chevron consolidará su condición de actor clave en el desarrollo de la principal reserva no convencional argentina. Y, al mismo tiempo, reforzará una apuesta iniciada hace más de una década, cuando pocos imaginaban que Vaca Muerta se convertiría en uno de los motores de la economía nacional.