La pelea por los pliegos judiciales expone una nueva fractura en el oficialismo
El Gobierno evalúa retirar más nominaciones y crece la tensión entre Patricia Bullrich y el entorno de Karina Milei
La decisión del Gobierno de retirar el pliego de una candidata judicial terminó abriendo una nueva crisis política dentro de La Libertad Avanza. Lo que comenzó como una controversia puntual en torno a una designación judicial amenaza ahora con convertirse en un conflicto de mayor escala, con consecuencias sobre la estrategia parlamentaria del oficialismo y sobre el delicado equilibrio de poder que existe en la Casa Rosada.
Fuentes políticas y legislativas coinciden en que el Ejecutivo analiza retirar otros pliegos judiciales además del ya cuestionado caso de María Verónica Michelli. La posibilidad encendió alarmas en el Senado y profundizó las diferencias entre la senadora Patricia Bullrich y el núcleo político que responde a Karina Milei.
El origen del conflicto
La controversia se desató cuando el Gobierno decidió avanzar con el retiro del pliego de Michelli, postulada para integrar un tribunal federal. La medida fue interpretada por diversos sectores políticos como una consecuencia de su vínculo familiar con el periodista Hugo Alconada Mon, uno de los profesionales que más investigaciones publicó sobre distintos episodios que involucraron al oficialismo.
La decisión sorprendió incluso dentro del propio espacio gobernante. Patricia Bullrich comunicó públicamente que no acompañaría la medida y anunció que ejercerá una "objeción de conciencia" frente a la resolución impulsada por el Poder Ejecutivo. La senadora aclaró que reconoce la facultad constitucional del Presidente para retirar nominaciones, pero sostuvo que también tiene el deber de actuar de acuerdo con sus convicciones institucionales.
Críticas al área de Justicia
La polémica derivó rápidamente en cuestionamientos internos hacia el Ministerio de Justicia. En distintos sectores del oficialismo comenzaron a apuntar contra la conducción política del área y, particularmente, contra funcionarios cercanos a Karina Milei que intervienen en la selección y negociación de los candidatos judiciales.
Según trascendió en ámbitos parlamentarios, algunos dirigentes consideran que la estrategia seguida por el Gobierno generó un costo político innecesario, especialmente porque varios de los pliegos cuestionados ya contaban con niveles importantes de consenso entre senadores aliados y bloques dialoguistas.
La preocupación se profundiza porque el Ejecutivo todavía necesita construir mayorías para avanzar con decenas de vacantes judiciales pendientes en todo el país, una negociación compleja que involucra a gobernadores, bloques provinciales y sectores de la oposición moderada.
Bullrich marca diferencias
El episodio vuelve a mostrar a Patricia Bullrich tomando distancia de algunas decisiones impulsadas desde el círculo más cercano a Karina Milei.
La ex ministra se ha convertido en una de las pocas figuras relevantes del oficialismo que expresa públicamente desacuerdos con determinadas estrategias políticas de la Casa Rosada. Aunque ratifica su respaldo al proyecto político encabezado por Javier Milei, también busca preservar un perfil propio y una identidad vinculada a los principios institucionales que defendió durante su trayectoria en el PRO.
Esa autonomía genera incomodidad en sectores del oficialismo que promueven una estructura más vertical y centralizada alrededor de la figura presidencial y de la Secretaría General de la Presidencia. La tensión se ha vuelto cada vez más visible en los últimos meses y ahora encontró en la cuestión judicial un nuevo terreno de disputa.
Un debate con consecuencias políticas
La sesión prevista en el Senado para tratar los pliegos judiciales aparece ahora rodeada de incertidumbre. La eventual retirada de nuevas nominaciones podría reabrir negociaciones ya cerradas, afectar acuerdos parlamentarios y generar nuevos cuestionamientos dentro de la propia coalición oficialista.
Más allá del caso puntual, el conflicto refleja una discusión más profunda sobre el funcionamiento interno del Gobierno. Mientras Karina Milei consolida su influencia sobre áreas estratégicas de la administración, figuras con peso político propio, como Bullrich, buscan preservar márgenes de autonomía y capacidad de decisión.
Por ahora, Javier Milei mantiene el control del espacio y no aparecen desafíos concretos a su liderazgo. Sin embargo, la disputa por los pliegos judiciales dejó en evidencia que las diferencias internas existen y que, a medida que avance el calendario electoral y legislativo, podrían adquirir una relevancia cada vez mayor.
























