Vassalli, otra vez en la cuerda: posible traspaso que incluye asumir pasivos

La histórica Vassalli, fundada en 1949, podría cambiar de manos: la operación contempla la transferencia de la empresa por un valor simbólico y la asunción de todos sus pasivos, en una negociación que fuentes vinculadas esperan cerrar antes de fin de junio.

"Desde su fundación en 1949, Vassalli se consolidó como un referente de la maquinaria agrícola argentina; hoy, tras 77 años, vuelve a estar al borde de una transición que podría ser simbólica en el precio pero concreta en las obligaciones", advierten especialistas sobre una operación que, si avanza, implicaría la transferencia de la empresa por un valor simbólico y la absorción de sus pasivos.

Se ultiman los detalles para que Vassalli cambie de manos. Si las negociaciones avanzan según lo previsto, antes de fin de junio la histórica fábrica de cosechadoras de Firmat, Santa Fe, podría concretar un nuevo traspaso de propietarios en una operación que contempla la absorción de los pasivos de la compañía, la transferencia de la empresa por un valor simbólico y un plan para intentar devolverle actividad tras meses de crisis.

Según pudo saber LA NACION, al frente de la propuesta está Roberto Santiago Chinelli, quien fue gerente general de la compañía durante la gestión de Eduardo Marsó —cargo que ocupó desde principios de 2024 hasta octubre de ese año— y tiene una larga trayectoria vinculada a la firma que se remonta a los años 90. Chinelli encabeza una iniciativa respaldada por un grupo de inversores nacionales y, de concretarse la operación, pasaría a hacerse cargo de toda la conducción operativa de la empresa: la parte industrial, técnica, desarrollo de producto, fabricación, comercial, recursos humanos y servicio mecánico, entre otras áreas. La parte financiera quedará radicada en Buenos Aires.

Una voz sindicalizó la tensión visible en el sector: “Los números no dan”, se escuchó en el marco de un debate que mezcla exportaciones, costos y la dificultad de sostener cadenas productivas intensivas en capital y mano de obra.

De acuerdo con fuentes al tanto de las conversaciones, las negociaciones se encuentran avanzadas y apuntan a cerrarse antes de fin de junio.

Roberto Santiago Chinelli aparece al frente de la propuesta impulsada junto con un grupo de inversores nacionales para quedarse con la histórica fabricante de cosechadoras

Uno de los ejes centrales de la oferta es la estructura financiera. El esquema propuesto contempla la asunción de los pasivos acumulados por la compañía, cuyo monto no trascendió.La empresa se compra por un dólar, pero quien ingresa se hace cargo de todas las obligaciones que deja la compañía”, señalaron fuentes vinculadas al proceso.

La situación refleja el complejo cuadro que atraviesa Vassalli. La firma arrastra meses de dificultades económicas, conflictos laborales y una actividad productiva prácticamente paralizada. Actualmente los trabajadores cumplen un régimen de cuatro horas acordado el año pasado entre la empresa, el gremio y las autoridades laborales santafesinas: asisten a planta pero no se fabrica nada.

La operación representa el último capítulo de una crisis que se profundizó durante el último año. En septiembre pasado, la empresa quedó envuelta en un fuerte conflicto con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) por atrasos salariales. Con el correr de los meses la situación se agravó y comenzaron las gestiones para encontrar inversores o compradores que permitieran garantizar la continuidad de la compañía.

En diciembre ya habían surgido versiones sobre la búsqueda de nuevos interesados. Luego, en enero de este año, cuando los trabajadores acumulaban varios meses sin cobrar y la actividad era mínima, el futuro de la empresa aparecía cada vez más incierto. Más tarde, en marzo, LA NACION reveló que existían negociaciones avanzadas para una venta y en abril trascendió que el eventual comprador sería un grupo argentino. Ahora las conversaciones parecen haber ingresado en la fase decisiva.

Chinelli no es un nombre desconocido dentro de Vassalli. Durante los años 90 representó a un grupo de accionistas minoritarios y ocupó cargos de conducción en la empresa, incluida la gerencia general, en un período en que la compañía atravesaba una crisis profunda. Posteriormente volvió a desempeñarse como gerente general durante la gestión de Marsó, quien había adquirido la compañía en enero de 2024 a Esteban Eskenazi y Matías Carballo con la intención de impulsar una recuperación que finalmente no logró consolidarse.

La operación contempla la absorción de los pasivos de la compañía y un plan para reactivar la actividad de una de las marcas más tradicionales de la maquinaria agrícola argentina

El plan que promueven los interesados prevé una reorganización integral: normalización operativa y financiera, junto con una transformación tecnológica orientada a la modernización y al desarrollo de una nueva generación de productos. “La transformación tecnológica se va a ver con el correr de los próximos meses”, indicaron fuentes cercanas a la iniciativa. En paralelo, se plantea crear un brazo financiero propio, una herramienta que hoy coloca en desventaja a Vassalli frente a grandes multinacionales del sector como John Deere o CNH que cuentan con divisiones de crédito para facilitar la compra de maquinaria.

Análisis y Proyecciones: Si la operación se concreta en los términos previstos —transferencia por un valor simbólico y asunción de pasivos—, el caso seguirá la lógica conocida en procesos de reestructuración industrial: el nuevo management tendrá que equilibrar urgencias de caja, renegociación de deudas y reconstrucción de la cadena de suministro. A mediano plazo, las posibilidades pasan por una vuelta gradual de la producción, inversión en tecnología para reducir costos unitarios y la necesidad de ofrecer financiamiento al cliente final para recuperar ventas. Los riesgos son claros: sin una mejora sostenida en la demanda y sin acceso a crédito y proveedores, la reactivación puede resultar incompleta y la empresa podría volver a enfrentar tensiones laborales y operativas.

Evolución reciente y cambio de posturas: En las últimas décadas Vassalli transitó ciclos de expansión y crisis, con cambios de propietarios y períodos de concurso preventivo. En los años 90 la presencia de accionistas minoritarios y gestores locales se combinó con intentos de reordenamiento; más recientemente, la gestión de Marsó intentó relanzar la compañía, pero la persistencia de problemas financieros y el conflicto con la UOM fueron erosionando esa recuperación. La postura de los actores varió: los sindicatos mantuvieron la presión por salarios y condiciones; los dueños buscaron inversores y los potenciales compradores ahora proponen absorber pasivos y reestructurar la firma, una señal de cómo la prioridad se desplazó de la propiedad pura hacia garantizar la continuidad operativa y la protección de empleos.

Fundada en 1949 por Roque Vassalli, la empresa fue durante décadas uno de los símbolos de la industria nacional de maquinaria agrícola. A lo largo de su historia atravesó períodos de expansión, concursos preventivos, cambios de propietarios y crisis financieras. Ahora, cuando cumple 77 años, estaría a las puertas de una nueva transición.