Gran Rosario: más de un siglo como pilar exportador del agro argentino

Desde su consolidación como puerto cerealero a comienzos del siglo XX, el Gran Rosario volvió a confirmar su centralidad en la salida de granos argentinos, con cifras que lo ubicaron en 2025 como el principal nodo portuario agroexportador del mundo, según el informe de la Bolsa de Comercio de Rosario.

"Desde comienzos del siglo XX, Rosario se consolidó como eje de la salida de la producción agrícola argentina", recuerda la historia del comercio exterior del país; esa tradición se reflejó en 2025 cuando el Gran Rosario volvió a encabezar el ranking mundial de nodos agroexportadores, según la Bolsa de Comercio de Rosario.

La entidad informó que la región logró embarques de granos, aceites y subproductos por 75,7 millones de toneladas. Con ese volumen, el Gran Rosario superó a Nueva Orleans, en Estados Unidos, que registró 74,8 millones de toneladas, y a la región de Santos, en Brasil, con 60 millones de toneladas. Los tres —Gran Rosario, Nueva Orleans y Santos— se constituyeron en los principales nodos agroexportadores del planeta.

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“El dato marca el regreso del Gran Rosario al primer puesto del ranking global luego de varios años en los que la caída de la producción agrícola y las dificultades logísticas asociadas a la bajante del río Paraná habían desplazado a la región al segundo lugar, e incluso al tercero en 2023, durante la histórica sequía", indicó el informe.

Para destacar, en el Gran Rosario, en un tramo de 70 kilómetros sobre el río Paraná, entre Timbúes al norte y Arroyo Seco al sur, se ubican 30 terminales portuarias. De ese total, 18 despachan al mundo productos agroindustriales.

En detalle, desde el Gran Rosario se exportaron 40,9 millones de toneladas de soja, 22,8 millones de toneladas de maíz, 8,8 millones de toneladas de trigo y 3,1 millones de toneladas de otros productos del sector.

En el Gran Rosario, en un tramo de 70 kilómetros sobre el río Paraná, entre Timbúes al norte y Arroyo Seco al sur, se ubican 30 terminales portuarias. De ese total, 18 despachan al mundo productos agroindustriales

El informe subrayó que el Gran Rosario concentra más de 52 millones de toneladas anuales de capacidad de molienda de oleaginosas, equivalente al 75 por ciento del total nacional. Pocas áreas del mundo combinan en un radio tan reducido tal escala de infraestructura portuaria, capacidad agroindustrial y flujo exportador, afirmó la Bolsa.

En un informe anterior, la entidad consignó que en la Argentina la capacidad teórica de procesamiento diaria de oleaginosas es de aproximadamente 209.000 toneladas y que casi el 80% se encuentra en la zona de influencia del Gran Rosario. En concreto, allí operan plantas con capacidad para industrializar 165.700 toneladas por día.

Impacto

“Las terminales portuarias del Gran Rosario cuentan –en conjunto- con una capacidad de almacenaje de granos (en silos o estructuras fijas) de aproximadamente 6.533.500 toneladas. La capacidad de almacenaje en subproductos (harinas y pellets) ascendería a 2.234.000 toneladas y la de aceites vegetales a 914.200 toneladas. La capacidad total de almacenaje de granos más subproductos en el Gran Rosario es de 8.767.900 toneladas", consignó el reporte. Agregó: “Si la capacidad de almacenaje comercial de República Argentina en silos y estructuras fijas asciende a 61.367.850 toneladas, el Gran Rosario participa con el 14% del total nacional de capacidad de almacenaje comercial”.

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Análisis y proyecciones

La recuperación del Gran Rosario como primer nodo mundial implica varias consecuencias previsibles: mayor presión sobre la infraestructura portuaria y vial local, incentivos para inversiones en capacidad de almacenaje y logística, y un papel clave en la estrategia comercial argentina frente a mercados globales. Si la demanda externa se mantiene y no se repiten episodios climáticos extremos o restricciones logísticas por la hidrovía, la región podría sostener volúmenes elevados en el mediano plazo; no obstante, la concentración de la capacidad de molienda y almacenaje en un área reducida plantea riesgos de cuellos de botella que requieren inversión pública-privada sostenida y políticas de previsibilidad comercial.

Evolución reciente

En los últimos años la zona había perdido posiciones en los rankings globales por la caída de la producción agrícola y los efectos de la sequía y la bajante del río Paraná, especialmente en 2023. Desde entonces, y hasta 2025 según la Bolsa, recuperó dinamismo por la mejora de la oferta exportable y por la capacidad industrial instalada que permitió convertir grano en aceite y harina con rapidez. La postura de actores clave —terminales, exportadores y autoridades portuarias— evolucionó hacia una mayor demanda de obras y regulaciones que permitan sostener el flujo exportador ante la volatilidad climática y de mercados.