La fiscalía avanza en la causa Adorni: citó a las cuatro prestamistas y sumó una declaración clave de Hugo Morales
La investigación por presunto enriquecimiento ilícito que involucra al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sumó este martes nuevos movimientos judiciales. El fiscal federal Gerardo Pollicita citó a declarar a las cuatro mujeres que figuran en documentos oficiales como prestamistas del funcionario en operaciones respaldadas con garantías hipotecarias, mientras que el exfutbolista Hugo Morales aportó hoy un testimonio considerado relevante para reconstruir la ruta del departamento de Caballito en el centro del expediente.
Las primeras en presentarse serán Claudia Sbabo y Beatriz Viegas, convocadas para el jueves 9. Ambas aparecen como vendedoras del inmueble donde actualmente reside Adorni y, al mismo tiempo, como otorgantes de préstamos por US$100.000 cada una para concretar esa misma operación.
Para el lunes 13 quedaron citadas Graciela Isabel Molina de Cancio y Victoria María José Cancio, quienes, según surge de la documentación analizada por la fiscalía, habrían facilitado otros US$85.000 y US$15.000 a Adorni y su esposa. Ese crédito fue respaldado con una hipoteca sobre un departamento que el matrimonio ya poseía en la calle Asamblea, formalizada el 15 de noviembre de 2025, la misma fecha en que Bettina Angeletti, esposa del funcionario, compró una vivienda en el country Indio Cua, en Exaltación de la Cruz.
Las cuatro declaraciones serán tomadas en calidad de testigos en una causa que busca determinar si existió un incremento patrimonial no justificado.
El testimonio de Hugo Morales
En paralelo, este martes declaró Hugo Alberto Morales, exjugador de Lanús, Huracán y la Selección argentina, quien fue el primer propietario del departamento de la calle Miró al 500, en Caballito.
Durante más de dos horas, y a través de la plataforma Jitsi del Ministerio Público Fiscal, Morales relató que en mayo de 2025 vendió la unidad por US$200.000 a Sbabo y Viegas, las dos jubiladas que meses después se la revendieron a Adorni por un monto declarado de US$230.000.
El dato que más interesa a los investigadores es que, según la documentación, esas mismas mujeres financiaron más del 85% de la compra realizada por el jefe de Gabinete, en una operatoria que las ubicó simultáneamente como vendedoras y acreedoras.
Fuentes judiciales señalaron que Morales dejó una pista relevante al mencionar que, durante la negociación, las compradoras estuvieron acompañadas “en todo momento” por dos hombres jóvenes a quienes no pudo identificar. Esa referencia abrió una nueva línea de investigación para determinar si detrás de la operación existieron terceros interesados.
El exfutbolista también entregó chats, documentación vinculada a la venta y los datos de la inmobiliaria que intervino, manejada por la esposa de un amigo suyo, también exjugador.
Un departamento vendido “rápido”
Morales explicó que había adquirido el inmueble en 1996 y que decidió venderlo sin demora porque requería importantes refacciones. Se trata de un departamento de cuatro ambientes con patio, que había permanecido alquilado durante la última década.
Según su relato, aceptó venderlo al mismo valor por el que lo había comprado casi treinta años antes —US$200.000— debido al estado de la propiedad y a su necesidad de resolver rápido la operación, ya que actualmente reside en la provincia de Corrientes.
Uno de los puntos que ahora deberá aclararse es la modalidad de la transacción: en los audios aportados por Morales se menciona la firma de un boleto de compraventa, aunque en su declaración hizo referencia a una escritura.
La lupa sobre las prestamistas
La fiscalía también puso el foco sobre la situación patrimonial de las dos jubiladas. Un mes después de comprarle el departamento a Morales, Sbabo apareció como beneficiaria del programa “Pase Cultural” del Gobierno porteño, destinado a jubilados y pensionados con ingresos mensuales inferiores a $600.000.
Ese dato generó interrogantes sobre la capacidad financiera de las mujeres para afrontar una compra de US$200.000 y luego otorgar préstamos millonarios en dólares.
En el caso de Viegas, los investigadores detectaron antecedentes societarios: fue socia de Nazca Gold SRL en 2017 y figura como titular de otros bienes inmuebles en la Ciudad de Buenos Aires.
La hipótesis que analiza la fiscalía es doble: determinar si ambas actuaron por cuenta propia en una maniobra de reventa inmobiliaria o si fueron utilizadas por un inversor que buscó evitar rastros documentales y costos impositivos.
Próximo paso: la escribana
La agenda judicial continuará mañana con otra audiencia considerada clave. A las 10:30 está prevista la declaración de la escribana Adriana Nechevenko, quien intervino en la compraventa del departamento de Caballito, en la hipoteca sobre el inmueble de Asamblea y en la adquisición de la casa de Indio Cua.
Su testimonio podría ayudar a unir las distintas operaciones patrimoniales que hoy están bajo análisis y aportar precisiones sobre el origen de los fondos y la secuencia de las transacciones.






















