¡Apurate José...!!! Que ya viene el agua

Por: Don Inhóspito (Desde un rincón del Iberá, mirando hacia Goya)


¡Buenas y santas, paisanos de Identidad Correntina! Les escribe este servidor, puestero de alma que anda cuidando novillos ajenos entre el barro y la esperanza. Les hablo desde el corazón del Iberá, pero con la mirada puesta allá en mi Goya querida, nuestra "Petit París", que tantas veces vio al Paraná ponerse ancho y prepotente.
Mi sobrino me dejó este celular "inteligente" y, entre mate y mate, me puse a preguntarles a esas máquinas que saben todo sobre qué le anda pasando al agua. Porque uno acá siente el aire pesado y ve el bicherío inquieto, pero los números... ¡ah, los números asustan más que un grito en el monte!
Resulta que me puse a mirar los datos al 29 de marzo de 2026, y la cosa viene subiendo de tono. Dicen los que saben, allá en la NOAA y el IRI de Columbia, que esa tal "Niña" que nos dejó el campo seco como lengua de loro ya se despidió. Ahora estamos en lo que llaman "fase neutral", pero es una calma mentirosa.
Fíjense lo que me cuenta el aparato: allá lejos, en el Océano Pacífico, se despertó una Onda de Kelvin. Las boyas del sistema TAO/TRITON la vienen midiendo y dicen que para diciembre de este año, el calorcito en el agua va a ser tan grande que va a disparar un Niño de los bravos. Algunos ya hablan de un "Súper El Niño".
¿Y qué nos importa a nosotros el Pacífico? Mucho, chamigo. Cuando ese mar se calienta, los vientos Alisios se cansan de soplar y el agua caliente se nos viene para este lado. Para diciembre, los informes del Ingeniero Eduardo Sierra —que ese sí que la tiene clara con el campo— dicen que en nuestra Pampa Húmeda y en el Iberá vamos a tener agua hasta para convidarle al diablo.
En las cuencas del Santa Lucía y el Río Corriente, el régimen de lluvias va a estar en el "cuartil superior". Eso significa que va a llover un 40% más de lo normal. Y lo peor es que las represas de Brasil ya están casi al 80% de su capacidad. Cuando esas compuertas se abran en efecto cascada hasta llegar a Itaipú, nuestro Paraná Medio se va a poner mandón y va a llover sobre mojado.
Y no le echemos toda la culpa al cielo. Los datos dicen que los desmontes en el norte nos dejaron sin "esponja". El monte que antes atajaba el agua ya no está, y ahora todo baja derecho, cargado de barro, apurando el paso de los ríos.
Así que, amigos goyanos, yo sigo acá, disfrutando de mis lagunas y camalotales mientras pueda, pero con un ojo en el horizonte y el otro en el "aparatito". El Niño viene galopando fuerte para el fin de año. Por eso les digo: ¡Apurate José...!!! Que ya viene el agua.
Firmado: Don Inhóspito
Puestero, observador de estrellas y ahora, por culpa del sobrino, consultor de Inteligencia Artificial.