Mahiques avanza con un rediseño judicial y revisa la lista de candidatos para cubrir 200 vacantes
El nuevo ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, decidió revisar uno por uno los nombres de los candidatos propuestos para ocupar cerca de 200 vacantes en la Justicia nacional y federal, en lo que se interpreta como su primer movimiento de peso desde que asumió en el cargo.
La decisión implica volver a analizar la nómina de postulantes que había dejado preparada su antecesor, Mariano Cúneo Libarona, y anticipa la posible incorporación de nuevos candidatos antes de que los pliegos sean enviados al Senado.
En el Gobierno admiten que el proceso estará atravesado por una revisión política. Los nombres que finalmente impulse el Ministerio de Justicia deberán pasar antes por el filtro de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y por operadores parlamentarios del oficialismo como Lule Menem y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem.
Primer envío de pliegos
En el Ministerio de Justicia estiman que en las próximas semanas se enviará un primer paquete de alrededor de 50 pliegos al Senado, enfocado en los tribunales con mayores problemas de funcionamiento por la falta de magistrados.
La prioridad estará puesta en fueros donde el déficit de jueces ya afecta el ritmo de las causas. Entre ellos se encuentran los tribunales civiles, que intervienen en litigios por contratos, sucesiones o daños y perjuicios, y donde la escasez de magistrados impide cubrir reemplazos internos.
También aparecen en la lista de urgencias la Cámara Comercial y la Cámara de Apelaciones en lo Penal Económico, donde de los seis cargos de camaristas apenas quedan dos en funciones.
Mientras tanto, el Gobierno analiza reforzar tribunales federales del interior del país, donde en algunos distritos la mitad de los cargos permanece vacante. En esa nómina aparecen tribunales de Mendoza, Chaco, Salta, Córdoba, San Martín y Chubut.
Una Justicia con vacantes récord
El Poder Judicial atraviesa una de las crisis más profundas por falta de magistrados. Según estimaciones oficiales, las vacantes rondan hoy el 37 % entre jueces, fiscales y defensores, pero podrían llegar al 42 % a lo largo del año debido a jubilaciones y renuncias previstas.
Desde que asumió el presidente Javier Milei a fines de 2023, renunciaron 83 magistrados, mientras que en ese período no se concretó ninguna designación.
El Consejo de la Magistratura ya había elevado ternas para la mayoría de los cargos. Sin embargo, la falta de acuerdos políticos en el Congreso mantuvo congelado el proceso durante los últimos dos años.
Cambios en el fuero laboral
Uno de los puntos que introduce cambios en la estrategia oficial es la reforma laboral aprobada recientemente, que eliminó el fuero nacional del trabajo.
La reorganización del sistema judicial laboral prevé que de los 80 juzgados existentes queden 50, mientras que la Cámara del Trabajo se reducirá a nueve salas.
Por esa razón, los pliegos vinculados a ese fuero no serán enviados por ahora al Senado, aunque existan ternas ya definidas.
Las vacantes más sensibles
Quedarán para una etapa posterior las designaciones en los tribunales federales de Comodoro Py, donde existen cuatro juzgados vacantes, dos cargos en la Cámara Federal y cuatro puestos en la Cámara Federal de Casación Penal.
Se trata de cargos considerados estratégicos, ya que de esos tribunales dependen las causas de corrupción contra funcionarios y exfuncionarios nacionales.
En paralelo, el Gobierno tampoco prevé avanzar por ahora con las dos vacantes en la Corte Suprema, ni con los cargos de procurador general y defensor general de la Nación, que hoy están cubiertos por subrogantes.
Para esas designaciones se requieren dos tercios de los votos del Senado, un respaldo político que la Casa Rosada todavía no tiene asegurado.
Revisión de acuerdos políticos
Fuentes oficiales señalaron que cerca del 80 % de los pliegos había sido negociado con sectores del peronismo durante la gestión anterior.
Con la llegada de Mahiques al Ministerio de Justicia, ese esquema será revisado.
El Gobierno busca ahora reconstruir las negociaciones en el Senado para avanzar con una renovación judicial que, por la magnitud de las vacantes acumuladas, podría redefinir buena parte del mapa de la Justicia nacional en los próximos años.
























