La ARCA amplió una denuncia judicial contra una empresa vinculada a la AFA y a Pablo Toviggino

La Agencia de Recaudación y Control Aduanero amplió ante la Justicia una denuncia por presuntas irregularidades contra una empresa relacionada con el entorno dirigencial de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Se trata de Malte SRL, una firma vinculada a negocios bajo investigación que involucran al presidente de la entidad, Claudio "Chiqui" Tapia, y al tesorero Pablo Toviggino.

Según un informe presentado ante el juzgado federal de Campana, a cargo del juez Adrián González Charvay, el organismo recaudador detectó múltiples irregularidades en el funcionamiento de la compañía, a la que definió como una sociedad con perfil apócrifo.

El reporte señala que la empresa presentó cambios frecuentes de domicilio fiscal y que en varias de las direcciones declaradas no pudo ser localizada. Además, registró distintas actividades económicas sin relación entre sí, lo que despertó sospechas sobre su verdadera operatoria.

Movimientos patrimoniales y facturación bajo análisis

Entre las anomalías detectadas también figuran movimientos patrimoniales difíciles de rastrear, con operaciones recurrentes de compra y venta de vehículos, inmuebles y maquinaria agrícola entre empresas que integrarían el mismo entramado societario.

En materia de facturación, la ARCA observó la emisión de comprobantes electrónicos por montos significativos a compañías vinculadas, con conceptos que no se corresponden con las actividades declaradas por la firma. Asimismo, se detectaron gastos y compras a proveedores relacionados que tampoco tendrían relación con los servicios facturados.

El principal accionista de Malte SRL fue Juan Pablo Beacon, excolaborador cercano de Toviggino. En investigaciones periodísticas previas se difundieron imágenes y videos en los que se lo observa contando grandes sumas de dinero en efectivo, presuntamente vinculadas a fondos no registrados.

Estructura mínima y operaciones millonarias

El informe del organismo también destaca una inconsistencia en la estructura operativa de la empresa. A pesar del volumen de operaciones registradas, Malte SRL contaba con un solo empleado formal, domiciliado en la Ciudad de Buenos Aires.

La sociedad, sin embargo, declaraba domicilios en Santiago del Estero y emitía comprobantes desde una dirección IP localizada en Tucumán, utilizada además por otras empresas vinculadas.

En ese contexto, la ARCA señaló que la firma no posee capacidad económica ni operativa suficiente para respaldar las transacciones registradas y la catalogó como una posible “usina de facturación sin sustento real”.

Operaciones con la AFA y otras sociedades

El organismo también analizó operaciones comerciales entre Malte SRL y la AFA, aunque indicó que no pudo determinar la trazabilidad de los bienes o servicios que supuestamente fueron vendidos.

Entre las operaciones detectadas figura una factura emitida el 27 de enero de 2022 por 4,8 millones de pesos correspondiente a la provisión de 3000 test de coronavirus para la Liga Profesional.

El informe también menciona vínculos con otras empresas relacionadas con el mismo entramado societario, entre ellas Real Central y Recomi, utilizadas para canalizar operaciones comerciales vinculadas al fútbol.

En el caso de Recomi, se detectaron facturas emitidas a la AFA en agosto y septiembre de 2022 por servicios de asesoramiento.

Propiedades y blanqueo de capitales

De acuerdo con la documentación judicial analizada, Malte SRL también fue utilizada para adquirir una propiedad en Pilar, una mansión que, según las sospechas de los investigadores, estaría vinculada al entorno de Toviggino, aunque formalmente figura a nombre de terceros.

La ARCA también consignó que la empresa se acogió al régimen de blanqueo de capitales declarando activos por 1,4 millones de dólares.

Expansión en clubes del ascenso

Las investigaciones también apuntan a que las empresas vinculadas a Beacon habrían extendido su actividad a distintos clubes del ascenso del fútbol argentino, entre ellos Arsenal de Sarandí, Sol de Mayo de Río Negro y Estudiantes de Río Cuarto.

Según la reconstrucción de los movimientos comerciales, estas firmas intervenían en la gestión del fútbol profesional y participaban de ingresos provenientes de derechos televisivos, transferencias de jugadores, contratos de patrocinio o alquiler de estadios.

La investigación judicial busca determinar si esas operaciones formaban parte de un circuito de facturación irregular ligado a los negocios del fútbol argentino.