¿Efecto político? Las desinstalaciones de ChatGPT se dispararon 295% en EE.UU. en medio de tensiones con la Casa Blanca
La aplicación móvil de ChatGPT registró en Estados Unidos un salto abrupto en sus desinstalaciones: aumentaron un 295% desde el sábado 28 de febrero, según datos de la consultora Sensor Tower citados por el medio especializado TechCrunch. El movimiento coincide con una escalada política y militar en Medio Oriente y con decisiones del presidente Donald Trump respecto del uso de inteligencia artificial por parte del Gobierno federal.
De acuerdo con los datos difundidos, la tasa diaria típica de desinstalación de ChatGPT rondaba el 9% en los últimos 30 días. El salto registrado el 28 de febrero representa una variación muy superior a los patrones habituales. En paralelo, también crecieron las reseñas negativas: las calificaciones de una estrella aumentaron un 775% ese sábado y un 100% interanual el domingo.
El trasfondo: conflicto bélico y disputa tecnológica
Las bajas se produjeron en un contexto de fuerte tensión internacional tras el inicio de ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, y luego de que Trump ordenara a las agencias federales cesar el uso de la tecnología de Anthropic, creadora del modelo Claude.
El conflicto se desató cuando el Departamento de Defensa exigió a Anthropic acceso a su herramienta de IA para “todo uso legal”. La empresa aceptó con dos excepciones: que no se utilizara para vigilancia doméstica masiva ni para armas autónomas. El Pentágono rechazó esas condiciones y fijó un ultimátum que venció el 27 de febrero.
Tras el vencimiento del plazo, Trump publicó en su red Truth Social que ordenaba suspender el uso de la tecnología de Anthropic en agencias federales, con un período de eliminación gradual de seis meses. En ese marco, la tensión política se trasladó rápidamente al ecosistema tecnológico.
Reconfiguración de contratos
Poco después, el Departamento de Defensa anunció acuerdos con OpenAI —desarrolladora de ChatGPT— y con xAI, la firma impulsada por Elon Musk, para desplegar sistemas de inteligencia artificial en entornos clasificados.
OpenAI confirmó públicamente el acuerdo y aseguró que su tecnología no será utilizada para vigilancia doméstica masiva, sistemas de armas autónomas ni decisiones automatizadas de alto riesgo.
En paralelo, la aplicación Claude, de Anthropic, experimentó el movimiento inverso: sus descargas en EE.UU. crecieron un 51% el 28 de febrero y un 37% interanual el día anterior, y alcanzó el puesto número uno en la App Store estadounidense.
¿Reacción política o efecto coyuntural?
No existe confirmación oficial sobre las razones detrás del aumento en las desinstalaciones de ChatGPT. Sin embargo, la simultaneidad entre los anuncios políticos, la escalada militar y los nuevos contratos con el Pentágono alimentó especulaciones sobre un posible efecto político en el comportamiento de los usuarios.
El episodio refleja cómo la inteligencia artificial dejó de ser solo una herramienta tecnológica para convertirse en un actor estratégico en la seguridad nacional y en la disputa geopolítica. En ese nuevo escenario, las decisiones gubernamentales no solo impactan en contratos multimillonarios, sino también en la percepción pública y en la conducta de millones de usuarios.
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