Comisión Europea anuncia la aplicación provisional del acuerdo con Mercosur

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, confirmó este viernes en Bruselas el inicio del proceso de aplicación provisional del acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur, luego de que Argentina y Uruguay completaran sus respectivos procesos de ratificación.

El anuncio, realizado desde la sede del Ejecutivo comunitario en la capital belga, marca un nuevo avance en un tratado negociado durante más de 25 años y que, de concretarse plenamente, daría forma a uno de los mayores espacios comerciales del mundo, con un mercado de más de 720 millones de personas.

Qué implica la aplicación provisional

La aplicación provisional permitirá poner en marcha de manera interina la parte comercial del acuerdo que es competencia exclusiva de la Unión Europea. Para ello era necesario que al menos uno de los países del Mercosur hubiera ratificado el texto, condición que quedó cumplida tras la validación parlamentaria en Argentina y Uruguay.

Von der Leyen sostuvo que la UE “estará lista cuando los países del Mercosur lo estén” y subrayó que este paso permitirá a Europa “forjar su propio futuro” en un contexto internacional marcado por tensiones comerciales y reconfiguración de alianzas estratégicas.

No obstante, la presidenta remarcó que el carácter provisional del instrumento implica que el acuerdo solo podrá considerarse plenamente concluido una vez que el Parlamento Europeo otorgue su consentimiento definitivo.

A la espera del fallo judicial

El proceso de ratificación permanece parcialmente condicionado por una decisión pendiente del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que debe pronunciarse sobre un recurso presentado por eurodiputados que cuestionan la compatibilidad del tratado con el derecho comunitario.

Hasta que el tribunal no resuelva, la Eurocámara mantiene en suspenso la votación final. Si bien el Parlamento puede aprobar o rechazar el acuerdo, no tiene facultades para modificar su contenido.

España celebra, Francia cuestiona

El Ministerio de Economía de España respaldó la decisión de Bruselas y destacó que el acuerdo representa “grandes oportunidades” para empresas y trabajadores europeos, además de considerarlo estratégico en términos geopolíticos y comerciales.

En contraste, la ministra francesa de Agricultura, Annie Genevard, criticó la decisión de avanzar con la aplicación provisional sin esperar el fallo judicial. Desde París advierten que el tratado podría afectar negativamente a los productores agrícolas europeos, especialmente por la competencia de productos sudamericanos con normativas fitosanitarias diferentes.

Francia y Polonia, entre otros países, han acompañado las demandas del sector agropecuario, que teme una pérdida de competitividad ante la eventual mayor apertura del mercado europeo a carnes, granos y otros bienes del Cono Sur.

Un acuerdo que divide

El tratado UE-Mercosur fue firmado políticamente en enero pasado pese a las protestas de agricultores y ganaderos en varios países europeos. Las movilizaciones se intensificaron en las últimas semanas, con marchas en distintas capitales reclamando mayores salvaguardas.

Desde Bruselas, sin embargo, sostienen que el acuerdo incluye mecanismos de protección para sectores sensibles y estándares en materia ambiental y sanitaria.

La aplicación provisional representa un paso clave, aunque no definitivo. El desenlace dependerá ahora del pronunciamiento judicial y del voto político en el Parlamento Europeo.

Mientras tanto, tras un cuarto de siglo de negociaciones intermitentes, el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur comienza a transitar su etapa más decisiva.

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