Informe revela uso de inteligencia artificial por parte del régimen chino en campañas contra disidentes en el exterior
Una investigación presentada por OpenAI expuso una operación vinculada al régimen de Xi Jinping en la que se habría utilizado inteligencia artificial para coordinar y documentar acciones de intimidación contra opositores políticos fuera de China.
Según el informe —difundido por CNN— un funcionario policial chino empleó ChatGPT como una suerte de bitácora operativa para registrar avances, diseñar estrategias y organizar tareas relacionadas con campañas de presión e influencia digital dirigidas a disidentes radicados en el extranjero.
Cuentas falsas y documentos fraudulentos
La investigación describe un entramado de cientos de operativos que, bajo directrices del Partido Comunista Chino, administraban miles de cuentas falsas en redes sociales y foros con el objetivo de hostigar a críticos del gobierno e impulsar narrativas oficiales.
Entre los episodios documentados figura la suplantación de autoridades migratorias estadounidenses para advertir a un disidente que sus declaraciones públicas supuestamente constituían una violación legal. En otro caso, se habrían falsificado documentos judiciales de Estados Unidos con el fin de lograr la suspensión de perfiles en redes sociales.
Uno de los hechos más llamativos fue la elaboración de una campaña destinada a simular la muerte de un opositor mediante un obituario falso y fotografías manipuladas de una lápida. Rumores sobre ese supuesto fallecimiento circularon efectivamente en 2023, según reportes de la edición en chino de Voice of America.
OpenAI informó que, tras detectar estos usos indebidos de su herramienta, bloqueó la cuenta implicada.
Planes de desinformación internacional
El reporte también detalla que el usuario intentó obtener de ChatGPT un plan en varias etapas para desacreditar a la entonces recién designada primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, incentivando el malestar público en torno a aranceles estadounidenses. En ese caso, la herramienta rechazó la solicitud.
Sin embargo, la investigación señala que posteriormente circularon en foros japoneses etiquetas críticas hacia la dirigente y mensajes vinculados a tensiones comerciales, lo que refuerza las sospechas sobre la existencia de campañas coordinadas.
Ben Nimmo, investigador principal de OpenAI, describió el fenómeno como una versión industrializada de la represión transnacional. “No se trata solo de troleo digital, sino de operaciones integradas que combinan múltiples recursos y frentes”, explicó en declaraciones recogidas por CNN.
Rivalidad tecnológica y dimensión estratégica
El caso se inscribe en el marco de la creciente competencia tecnológica entre Beijing y Washington por la supremacía en inteligencia artificial, considerada estratégica tanto en el plano militar como económico.
Especialistas en seguridad y tecnologías emergentes advierten que la utilización de IA para planificar, sistematizar y archivar campañas de influencia representa un salto cualitativo en las operaciones informativas de regímenes autoritarios. Michael Horowitz, exfuncionario del Pentágono y profesor en la Universidad de Pennsylvania, señaló que el informe demuestra cómo China integra activamente herramientas de IA en su estrategia de información global.
El episodio pone de relieve no solo los riesgos asociados al uso indebido de tecnologías avanzadas, sino también la creciente dimensión internacional de la represión política, en un contexto donde la frontera entre lo digital y lo geopolítico resulta cada vez más difusa.
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