La Argentina de Milei: reformas aprobadas, expectativas en juego
El Gobierno de Javier Milei llega a marzo con el futuro político y económico abierto: la sanción inminente de la reforma laboral y del nuevo régimen penal juvenil puede consolidar su proyecto, pero también expondrá al Ejecutivo a una exigencia creciente de resultados reales, sobre todo en empleo formal y seguridad, según el análisis de Luciana Vázquez publicado en La Nación.
Victorias legislativas y la vara del resultado La probable aprobación en días de la baja de la edad de imputabilidad y de la reforma laboral marcaría una primera victoria simbólica y práctica para Milei: la posibilidad de exhibir medidas destinadas a reducir la informalidad y la inseguridad. Pero, como advierte Vázquez, la letra de la ley no garantiza efectos rápidos ni automáticos: la traducción a empleo formal y a menor criminalidad dependerá de su implementación y del contexto macroeconómico.
Indicadores y percepciones
Índice de Confianza en el Gobierno (Universidad Di Tella): 6,38 en febrero de 2026, con una caída de 0,6 puntos respecto de enero y de 6,8% respecto de febrero de 2025, lo que refleja una erosión gradual del respaldo ciudadano.
Encuesta D’Alessio-Irol-Berensztein: inseguridad (64%) y incertidumbre económica (61%) son las principales preocupaciones; la falta de propuestas para el crecimiento preocupa al 57%, cinco puntos más que en diciembre de 2025.
Economía y expectativas oficiales: un funcionario del Ministerio de Economía citado por Vázquez estima una inflación anual de 25% si se sostienen las compras diarias de dólares fijadas por el BCRA (30 millones de dólares diarios), mientras identifica como desafíos el riesgo país (necesario cerca de 400 puntos, hoy por encima de 500), el salario real atrasado y la morosidad de las familias.
Comparaciones regionales y riesgos estructurales Vázquez sitúa a la Argentina frente a ejemplos latinoamericanos con lecciones contrapuestas:
Perú: crecimiento sostenido (3,44% en 2025) pero persistente informalidad laboral (70,7% en 2025), mostrando que crecer no siempre reduce la informalidad.
México: un incremento del empleo formal —54,6% en 2025— convive con fenómenos graves de violencia y narcoestado que muestran riesgos sociales distintos. En la Argentina, la informalidad entre jóvenes (16-24 años) se ubicó entre 63% y 67% en 2025, una cifra que alimenta preocupaciones sobre el mercado ilegal y la vinculación juvenil con el crimen.
Los desafíos de la implementación Sobre la baja de la edad de imputabilidad, Vázquez subraya dudas: sin presupuesto y programas institucionales adecuados, la medida puede fracasar o incluso agravar la situación (por ejemplo, incentivando reclutamiento delictivo a edades menores o generando centros con deficiente reinserción). En educación, la experiencia de la Ley de Educación Nacional (2006) y décadas de malos resultados en PISA y Aprender son citadas como advertencia: las leyes no bastan si no hay seguimiento y cumplimiento.
Balance y horizonte La aprobación de las reformas dará al Gobierno hitos políticos que le permitirán presentar un relato de gestión; sin embargo, la ciudadanía juzgará por los efectos tangibles: creación de empleo formal, recuperación del salario real y disminución de la inseguridad. Si esos resultados no llegan, la legitimidad de las reformas y del propio proyecto de Milei quedará en entredicho, señala el artículo.
Nota basada en la columna de Luciana Vázquez publicada en La Nación, que aporta los datos y análisis citados.





















