Martes 23 de Julio de 2024
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La CGT cierra filas en la pelea interna y posterga otro paro para habilitar un diálogo con el Gobierno

 

  • Lo resolvieron los sectores moderados y los dirigentes más combativos de la central durante un encuentro realizado en la sede del gremio de UPCN.
  • Reclamo de "gestión" al Gobierno y una estrategia judicial consensuada por Ganancias.

Elizabeth Peger

Elizabeth
Peger

Decidida a alejar los fantasmas de una ruptura y contener la fuerte tensión interna de las últimas semanas, la primera línea de la CGT se reunió este miércoles y logró articular una especie de tregua entre las expresiones sindicales más moderadas y la presión de los sectores combativos, que reclamaban profundizar el enfrentamiento con la gestión de Javier Milei. El entendimiento sellado implica una decisión de patear hacia adelante la definición de un nuevo paro general y exigir la apertura de un diálogo con el Gobierno para resolver los reclamos compartidos por la dirigencia de la central.

"El Gobierno ya tiene la Ley Bases, ahora no tiene más excusas. Queremos gestión y un programa concreto con política de ingresos y desarrollo productivo que defina hacia dónde vamos", aseguró el titular de la Uocra, Gerardo Martínez, a Clarín, al término del encuentro de la denominada "mesa chica" cegetista, que se desarrolló en la sede del gremio de UPCN.

De la reunión participaron representantes de todos los espacios internos de la central en un claro propósito de disipar la tensión, que escaló con fuerza en las últimas semanas entre los grupos moderados -mayoritarios en la conducción- y los sectores combativos, lo que activó el temor de una fractura, y -en paralelo- cerrar filas en una estrategia unificada para plantarse frente al gobierno libertario.

Por eso asistió en pleno el triunvirato de conducción, que componen Héctor Daer, Carlos Acuña y Pablo Moyano, los referentes del sector de "independientes" (además de Martínez, el anfitrión Andrés Rodríguez y José Luis Lingeri) y dirigentes como Julio Piumato, Mario Manrique, entre otros. Justamente el número dos de Camioneros en una insólita confluencia con el gastronómico Luis Barrionuevo (representado por Acuña en el encuentro en UPCN) habían profundizado en la previa los planteos por avanzar con la convocatoria a una nueva huelga, la tercera contra Milei tras los paros generales de enero y mayo.

Sin embargo, en el encuentro de este miércoles prevaleció la posición de los grupos de los "gordos" e "independientes", que plantearon acelerar la presión sobre el Gobierno para abrir un espacio de diálogo antes de ponerle fecha a una nueva medida de fuerza. En esa línea, se acordó reclamar una reunión al secretario de Trabajo, Julio Cordero, para discutir una agenda de pedidos en materia laboral, y avanzar en el diálogo con funcionarios de otras áreas del Ejecutivo, como el caso de la Superintendencia de Servicios de Salud para destrabar el reparto de fondos a las obras sociales que administran sus sindicatos.

"Esto es una maratón de cuatro años, tenemos que dosificar las acciones", aseguró otro de los gremialistas que participó de la cita de la "mesa chica" sobre la decisión de patear hacia adelante el llamado a un nuevo paro. De cualquier forma, el dirigente indicó que el consejo directivo de la central agendó un encuentro para el próximo 25 de julio y advirtió que si no hay avances en las gestiones ante los funcionarios de Milei, volverán a la carga con una medida de fuerza. "El plan de lucha está latente. Queremos gestión porque con bajar la inflación no alcanza cuando hay una caída estrepitosa de la actividad económica. Si no hay respuestas, se resolverá", insistió Martínez en el mismo sentido.

Junto con el reclamo de diálogo al Gobierno, la conducción cegetista también consensuó un esquema para acelerar los planteos judiciales contra la reversión del impuesto a las Ganancias y algunos aspectos del capítulo laboral sancionado dentro de la Ley Bases.

Así, tras escuchar el informe presentado en la reunión por los abogados Hugo Moyano hijo y Marta Pujadas, se definió que no habrá una demanda unificada de toda la central, como ocurrió en el caso de los cambios laborales incluidos en el DNU 70/23, y que cada sindicato tendrá libertad de acción para llevar sus reclamos ante la Justicia.

Otro eje de las deliberaciones que mantuvieron los sindicalistas se concentró en la crítica situación financiera que atraviesan las obras sociales. Al respecto, el informe presentado por Lingeri en la reunión alertó sobre los efectos de la decisión de la Superintendencia de Salud de eliminar los subsidios SUMA y SUMARTE que inyectaban recursos al Fondo Solidario de Redistribución (FSR) del sistema, situación que -aseguran en la CGT- pondrá el jaque el pago de reintegros por tratamientos de alta complejidad, ya que solo permitirá cubrir los gastos por los servicios de discapacidad.

Los sindicalistas también reprocharon duramente la resolución publicada este miércoles en el Boletín Oficial que habilitó a que las empresas de medicina privada realicen un aportes equivalentes al 15% de su recaudación al FSR en lugar del 20% que originalmente se había establecido en el megaDNU que consagró la desregulación del sistema y colocó a las prepagas en igualdad con las obras sociales sindicales.

 

Fuente: Clarin

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