Sábado 22 de Junio de 2024
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Nuevas audiencias, los mismos principios: la Academia Nacional de Periodismo elaboró una guía con 20 mandamientos del oficio

Cambian las plataformas y se impone la inmediatez y la masividad. Lo sustancial, sin embargo, continúa. Uno por uno, los principios acordados por la entidad presidida por Joaquín Morales Solá.

Malena Nazareth Martos

Malena Nazareth Martos

La sustancia y los cimientos del periodismo continúan firmes, incluso durante un período de constantes cambios digitales con audiencias que migran por las redes. La metamorfosis del trabajo periodístico es un proceso que la Academia Nacional de Periodismo busca acompañar desde adentro: sus integrantes se reunieron para elaborar 20 principios fundamentales en torno al valor de la profesión.

La institución académica presidida por Joaquín Morales Solá profundizó en las cuestiones que interpelan de cerca al periodismo profesional a raíz del gran desarrollo del mundo digital.

Hoy, el escenario de los medios está repleto de inmediatez, de masividad. Y los valores que se destacan a lo largo de la lista de principios intentan poder darle al periodista un marco donde moverse con libertad y profesionalismo. 

Dentro de los criterios que deben tener en cuenta se destaca lo referente al mundo de las redes sociales. Y es que la información que llega al periodista a través de ese tipo de canales, debe tener el mismo tratamiento de verificación y contrastación que aquellos surgidos de las fuentes tradicionales de información.

Entre otros principios que se sostienen en las bases maestras está la importancia de un periodismo honesto con profesionales dispuestos a informar basados en la verdad. 

Asimismo, se enfatiza en la independencia periodística sobre todo frente a otros poderes, tanto de índole público como privado.

Por otra parte, no deja de lado aquellos valores necesarios en la conformación de un profesional del periodismo, entre ellos: el secreto profesional; la preservación del derecho a la intimidad de las fuentes y el cuidado de las mismas; la responsabilidad de informar de posibles errores a la audiencia; el rechazo al plagio, los sobornos y privilegios por un trabajo.

En el manejo de las fuentes hay un énfasis particular, puesto que es vital que el periodista, antes de dar a conocer la información, recurra a las personas o entidades acusadas de participar de un delito para que puedan dar su visión de los hechos

Otro punto a destacar dentro de la lista de principios de la Academia Nacional de Periodismo es el que hace alusión al cuidado que el periodista debe tener en su vida diaria con aquello que expone en redes sociales: para no caer en posibles inconvenientes, es recomendable distinguir la opinión propia de la información.

Los miembros de la Academia son Roberto García, Marcelo Longobardi, Fernando Sánchez Zinny, Alberto Munin, Gustavo González, Silvia Naishtat, Roberto Guareschi, Miguel Wiñazki, Julián Gallo, Antonio Requeni, Mariano Grondona, José Claudio Escribano, Jorge Fontevecchia, Daniel Dessein, Nelson Castro, Nora Bär, Osvaldo Granados y Héctor Guyot.

También Daniel Santoro, Beatriz Sarlo, Héctor D'Amico, Fernando Ruiz, Hinde Pomeraniec, Alicia de Arteaga, Hugo Alconada Mon, Ernesto Tenembaum, Fernando Bravo, María O'Donnell, Santo Biasatti, Eduardo Fidanza, Eduardo Van der Kooy, Ricardo Kirschbaum, Jorge Halperín, Norma Morandini, Enrique Maceira, José Ignacio López, Fernán Saguier y Carlos Reymundo Roberts.

Estos son los 20 principios fundamentados por la Academia Nacional de Periodismo: 

  1. La viga maestra del periodismo profesional, independiente, ejercido de manera honesta, es una información basada en la verdad, especialmente en los temas de interés público.
  2. El rol del periodismo en la democracia del siglo XXI es informar, opinar, y hacer rendir cuentas a todos los poderes. La información es un derecho, no una mercancía.
  3. El periodista debe resguardar su independencia frente a los gobiernos de turno, otros poderes, las empresas privadas y sus propias audiencias.
  4. Se recomienda distinguir la información de la opinión, incluso en las redes personales del periodista.
  5. Las noticias deben estar separadas claramente del contenido esponsoreado por empresas, partidos políticos o particulares.
  6. La libertad de expresión tiene una limitación de hierro: no incitar al odio ni a la violencia, de modo que deben evitarse las agresiones verbales o escritas.
  7. El periodista debe atribuir siempre la información, ya sea que se trate de personas que declaran dando su nombre y apellido “on the record”, a fuentes de información (off the record) o a pruebas documentales.
  8. Los errores deben ser corregidos e informados a las audiencias lo más rápido posible.
  9. El secreto profesional está protegido por el artículo 43 de la Constitución, no como un privilegio personal sino por su función en beneficio del derecho de la ciudadanía a ser informada de manera fidedigna, especialmente cuando se trata de información que los poderes intentan ocultar.
  10. Antes de dar a conocer la información, se debe recurrir a la persona/s o entidad/es acusada/s de participar de un delito o de una acción que puede suscitar escándalo para que den su visión de los hechos.
  11. Deben evitarse los comentarios sexistas, racistas y los prejuicios de cualquier tipo; al igual que las generalizaciones que afecten a personas por su etnia, nacionalidad, ideología, religión, sexo, educación o condición económica, o que se basen en prejuicios de cualquier otra índole.
  12. El periodismo profesional rechaza el plagio, los sobornos, las extorsiones y otras prácticas similares. Ningún periodista debe aceptar pagos, retribuciones, dádivas ni privilegios que pudieran influir en el contenido de su trabajo.
  13. La búsqueda de primicias no justifica poner en riesgo la vida de una persona, entrometerse en el trabajo de la Policía en una toma de rehenes, ni obstaculizar la labor de los jueces de manera deliberada.
  14. Los periodistas darán cobertura a las noticias de interés público de una sociedad democrática. Las personas públicas están sometidas a un mayor escrutinio, pero sus vidas privadas sólo serán de interés cuando afecten al bien común, al uso de los recursos del Estado, a la vida de 6 otras personas, de manera directa o indirecta, o cuando ellas mismas las expongan.
  15. En toda noticia se respetará el principio constitucional de inocencia de las personas hasta que el fallo confirme la culpabilidad. No se publicarán fotos ni nombres de menores de edad vinculados a causas judiciales.
  16. El uso de cámaras, micrófonos ocultos u otros métodos no convencionales para lograr datos u obtener testimonios puede ser utilizado sólo cuando se viera involucrado un bien o valor público mayor al derecho a la intimidad de las personas; y, además, cuando se hayan agotado los métodos convencionales de búsqueda de información.
  17. Las fotografías y los videos deben ser auténticos. Si se realiza un montaje con fines ilustrativos se debe explicitar claramente que se trata de una recreación.
  18. Los periodistas deben dar a los datos que les lleguen a través de las redes sociales u otros canales digitales el mismo tratamiento de verificación y contrastación que aquellos surgidos de las fuentes tradicionales de información.
  19. Las buenas prácticas periodísticas se recomiendan no sólo para la tarea que los periodistas realizan en los medios sino también para la actividad que desarrollan en sus propias redes sociales.
  20. Es obligación de los periodistas respetar las leyes y el sistema que fundamenta y protege nuestra profesión, la democracia republicana, garantía del pluralismo y el respeto a las minorías. Un debate democrático es el que admite la pluralidad de voces y miradas que conviven en una sociedad.

Fuente: Clarin

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